Hamdan Ballal, cineasta palestino y codirector del documental No Other Land, fue secuestrado este lunes por soldados israelíes, así lo denunció, Yuval Avraham, el otro director del documental ganador de un Oscar.
Hamdan Ballal, cineasta palestino y codirector del documental No Other Land, fue secuestrado este lunes por soldados israelíes, así lo denunció, Yuval Avraham, el otro director del documental ganador de un Oscar.
Yuval Avraham denunció que Hamdan Ballal fue atacado en Cisjordania ocupada por grupos de colonos judíos. El director palestino presentó heridas en la cabeza y el estómago, y estaba sangrando mucho, por lo que se llamó a una ambulancia para su atención.
Sin embargo, soldados israelíes irrumpieron en el vehículo en el que se estaba atendiendo a Hamdan Ballal y se lo llevaron con rumbo desconocido. “Los soldados irrumpieron en la ambulancia y se lo llevaron. No hay rastro de él desde entonces”, afirmó su compañero de filme.
A 81 años de la victoria del Ejército Rojo sobre el nazifascismo, el raquítico imperialismo estadounidense y la ahora colonizada Europa quieren ocultar la gran epopeya militar con la que la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) concluyó la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).
“La infraestructura de agua está siendo destruida de forma deliberada”, declaró Claire San Filippo, responsable de emergencias de Médicos Sin Fronteras.
La comunicación es arma estratégica en un frente invisible, donde Estados y corporaciones expanden su geopolítica. En tiempos de guerra, manipular emociones y decisiones de la clase trabajadora es vital para las élites.
El estrangulamiento energético y la amenaza de un ataque militar para devastar a Cuba, sumados a un bloqueo comercial, político y psicológico por más de medio siglo, sólo tienen un nombre: terrorismo genocida de Estado.
El número de personas que padecen hambre en el mundo podría aumentar de 45 millones a la cifra récord de 673 millones, lo que representa 1395.6% de incremento.
El imperialismo estadounidense ha intentado convencer a la opinión pública mundial que el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro y la diputada Cilia Flores, ejecutado por las fuerzas armadas de Estados Unidos (EE. UU.), fue un acto de “justicia internacional”.
El potencial económico de estas fábricas es gigantesco, tiende a ser infinito, se trata de una revolución industrial más asombrosa que las que se conocieron en los siglos anteriores.
Escrito por Adamina Márquez
Directora editorial de buzos web. Egresada de la Licenciatura de Ciencias de la Comunicación por la UNAM.