Maestros disidentes impulsan la consigna “¡Boicot al Mundial FIFA 2026!”.
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Alejandro Rojas Romero pertenece al Apoyo Técnico Pedagógico de Escuelas Secundarias Técnicas en el estado de Puebla y es maestro en Desarrollo de Competencias Integrales para Figuras Educativas; en su análisis considera que los maestros deben profesionalizarse y abrazar las luchas de carácter social del proletariado mexicano porque a él pertenecemos y a él debemos educar.
Episodios como el ocurrido hace días, protagonizado por el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, “los retrata de cuerpo entero… y nos seguirá sucediendo cada seis años, ocurrencias de este tipo, modelos que debemos cambiar cada seis años, mientras el magisterio mexicano no se coloque al frente del sistema educativo”.
En la situación actual del magisterio mexicano, Alejandro Rojas llamó a los maestros a organizarse, luchar y criticar a sus autoridades sindicales, al Estado y a proponer alternativas de solución, como el proyecto educativo propuesto por Antorcha Magisterial.
Incluso fue más allá: el magisterio de México “debe saber que lo que hacemos en Antorcha Magisterial cobra una importancia superior porque estamos formando a los hombres que, más temprano que tarde, deberán efectuar el cambio social en este país”.
buzos (b).- ¿Cuál es la situación actual del magisterio en México?
Alejandro Rojas (AR).- La situación no ha cambiado mucho en los últimos 20 años. Con los cambios de partido en el poder se plantea una transformación educativa, pero no se refleja en el desempeño del magisterio. Por un lado, está la problemática salarial porque, como todos los trabajadores de este país, el maestro depende del salario y no hay un cambio sustancial que mejore las condiciones laborales; por otro lado, el nuevo modelo educativo –la Nueva Escuela Mexicana (NEM)– ha provocado problemas serios para el maestro ante la planificación de su trabajo: no cuenta con planes ni programas de estudio actualizados.
La “Cuarta Transformación” (4T) lanzó la llamada NEM, pero no reestructuró los planes ni programas de estudio, por eso encontramos a maestros combinando planes de estudio de gobiernos anteriores con los planes de estudio producidos por las nuevas autoridades educativas. Eso crea un descontrol técnico y pedagógico para planificar y educar, porque impiden que el docente ejecute eficientemente su trabajo pedagógico. No hay cambio sustancial en la vida magisterial ni en lo laboral ni en lo pedagógico.
El maestro está sometido a la carga administrativa. Este nuevo gobierno presume que el maestro dedica más horas al trabajo pedagógico que a la carga administrativa, lo cual resulta absolutamente falso. El maestro se encuentra permanentemente contestando formularios y enviando información; y todo esto le resta tiempo para dedicar horas-clase más eficaces que impacten en el aprendizaje de los estudiantes.
Las formas y herramientas del magisterio han empeorado en los últimos 20 años porque no puede desarrollar su trabajo y esto repercute en la calidad educativa que reciben los alumnos.
b.- ¿Qué retos enfrenta el magisterio?
AR.- Uno de los más importantes es el modelo educativo de la 4T, que ahora trabaja por fases. Ha eliminado el trabajo por grados, como solía hacerse antes de la llegada de Andrés Manuel López Obrador (AMLO). El sistema educativo ha seguido el sistema de grados escolares. En los grados nones, el alumno aprende conocimientos nuevos y en los pares consolida esos conocimientos. Había un objetivo pedagógico bien definido en ese sistema; pero llega la 4T y entra el sistema por fases, donde ellos quieren agrupar en bloques, incluso combinando los aprendizajes (preescolar, primaria, secundaria), y esto trae complicaciones.
Entonces, el maestro enfrenta el problema que ahora, en ese trabajo por fases, no puede consolidar conocimientos; y en algunos casos los contenidos de ciertas áreas de aprendizaje se han eliminado o se han reducido; un caso muy claro es el de las matemáticas y lenguaje y comunicación.
Hoy se dedican menos horas a la educación básica, a los aprendizajes de matemáticas; el alumno pierde gradualmente conocimientos en cualquier nivel educativo, o simplemente ya no recibe conocimientos que antes venían en los planes y programas de estudio, en particular matemáticas; entonces hay menos tiempo para la enseñanza de matemáticas y de lenguaje y comunicación, que son dos áreas fundamentales.
Otro problema es el abandono escolar. Éste ha crecido, sobre todo en el periodo de Claudia Sheinbaum, pero recordemos que en pandemia perdimos, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), alrededor de cinco millones de estudiantes en el nivel básico, además del aprendizaje que los alumnos perdieron en ese periodo.
Nunca se instrumentó un plan de regularización y, entonces, venimos arrastrando el rezago de grado y medio de conocimientos y el abandono escolar que ha crecido durante los últimos años del sexenio de AMLO y los primeros de Sheinbaum.
El alumno está abandonando la escuela. Las becas del gobierno no están funcionando para retener a los alumnos, otro fracaso de este modelo educativo. Fundamentalmente, los retos que enfrentamos son el rezago educativo y el abandono escolar.
b.- ¿Cuáles son las causas de estos problemas y cómo podrían corregirse?
AR.- El problema educativo es multifactorial. Entre otras dificultades provocadas por la deserción, además del carácter pedagógico concerniente a la planeación desde la Secretaría de Educación Pública (SEP), consiste en que el alumno mexicano enfrenta problemas de carácter social: bajos salarios de los padres, la falta de cobertura en poblaciones marginadas, por ejemplo, encontramos escuelas que no tienen las condiciones mínimas necesarias en regiones de Guerrero, Oaxaca y Chiapas para que los alumnos asistan. Entonces, el problema económico es otra de las causas del abandono escolar y el rezago.
También encontramos problemas de carácter político: las decisiones tomadas por el Estado mexicano para instrumentarlas en las escuelas. Son decisiones políticas desde la SEP, no educativas, que contribuyen a los problemas que ya enfrenta el aparato educativo mexicano.
b.-¿Qué propone Antorcha para mejorar la educación en México?
AR.- En 2005, el Movimiento Antorchista difundió un proyecto educativo que promueve una educación integral y consiste no sólo en conocimientos de carácter científico dentro de las áreas que comúnmente conocemos, como ciencias naturales, sociales, matemáticas, lenguaje y comunicación; somos promotores de que, desde la primaria y hasta la educación media superior, se imparta educación de carácter tecnológico a los jóvenes para que aprendan algunas asignaturas que les permitan, en caso de que no continúen estudiando, integrarse al mundo laboral y complementar esta educación con la educación cultural; el deporte es el siguiente elemento de nuestro proyecto. Y, finalmente, la politización. Los sistemas educativos son política de Estado, por tanto, es política.
Antorcha plantea la politización del alumno, es decir, que lo aprendido por el alumno en el aula le sirva para transformar su realidad inmediata. Éstos son los pilares del modelo educativo que planteó Antorcha: ciencia, tecnología, deporte, arte y política.
En su proyecto, Antorcha Magisterial también destaca las matemáticas y lenguaje y comunicación. A partir de un proyecto metodológico cubano que se adecuó a las circunstancias mexicanas, llamado Proyecto de Mejoramiento de la Calidad Educativa (MCE), intentamos atacar el rezago en matemáticas y en lenguaje. Antorcha rescata las matemáticas y, en lenguaje y comunicación, trabajamos a partir de la comprensión lectora, porque un alumno que comprende lo que lee, es capaz de construir textos.
En las pruebas estandarizadas internacionales, como PISA, México ha resultado rezagado en matemáticas y lenguaje y comunicación, y la 4T no solamente descuidó esas áreas del conocimiento, sino que les quitó horas-clase. Entonces, nuestro proyecto subraya esas dos áreas de la ciencia.
b .-¿Qué tan viable es materializar este proyecto?
AR.- Antorcha Magisterial atiende a más de 16 mil alumnos de nivel secundaria hasta nivel superior en Puebla; sin embargo, por nuestras escuelas pasa más o menos la misma cantidad de estudiantes cada ciclo escolar. Es decir, si lo vemos a mediano plazo, no son pocos los estudiantes que reciben educación en las escuelas donde instrumentamos este proyecto. Son más o menos 238 escuelas en el estado de Puebla donde, por decisión de los maestros, existe presencia de Antorcha Magisterial.
El trabajo en estas 238 escuelas, con más de 16 mil alumnos, nos ha demostrado que sí es viable el proyecto, que se puede instrumentar porque hemos constatado los resultados del mismo. En educación secundaria técnica, ahora somos testigos, por ejemplo, de que tenemos mucha presencia, que la aplicación del proyecto MCE ha dado resultados en matemáticas y en español, y que el rendimiento de los alumnos ha mejorado con ese programa.
En el caso, por ejemplo, del trabajo cultural, tenemos escuelas que han obtenido resultados muy importantes en certámenes nacionales; y, en el caso del deporte, también tenemos estudiantes que, gracias a nuestro proyecto, han llegado a participar en competencias nacionales e internacionales. Incluso hemos encontrado estudiantes ya graduados de nuestras escuelas, en nivel universitario, que son competidores deportivos de talla internacional, boxeadores que han competido en los juegos panamericanos, por ejemplo.
Es posible la instrumentación del modelo, la limitante que enfrentamos deriva de que las escuelas dependen del aparato estatal. Eso nos limita porque encontramos resistencia, incluso persecución en algunos casos, por las autoridades educativas que se niegan a aplicar proyectos alternativos como el de Antorcha Magistral, que no pretenden, aclaro, eliminar los planes y programas oficiales. Solamente es una medida complementaria para fortalecer la educación de los alumnos, pero hay autoridades que se oponen y nos niegan la posibilidad de aplicar nuestro proyecto.
El proyecto es viable. En un futuro no tan lejano deberíamos influir desde la SEP para que nuestro proyecto sea aplicado con reconocimiento oficial y se permita, sin ningún problema, aplicarlo. De cualquier manera, lo aplicamos alternativamente sin abandonar lo marcado por la SEP.
b.- ¿Se pueden cuantificar los avances de Antorcha Magisterial en esta lucha por mejorar la educación?
AR.- Sí, en el ámbito pedagógico existe manera de medirlos. Tenemos nuestras propias evaluaciones de la aplicación del Proyecto de Mejoramiento de la Calidad de la Enseñanza; tenemos los instrumentos para hacer la evaluación y se evalúa en tres momentos durante el ciclo escolar: un diagnóstico, una evaluación intermedia y una final para medir el desempeño de cada alumno. Entonces, en el ámbito pedagógico es medible.
En el ámbito social también es medible. Un rasgo de evaluación de nuestro impacto consiste en registrar cuántos alumnos egresados, por ejemplo, de educación media superior, ingresan a la universidad. Antes de que los alumnos egresen del último semestre de media superior, se les imparten cursos de preparación, de nivelación académica y ejercicios de ensayo para presentar las evaluaciones impuestas por las universidades públicas y privadas. Y el número de alumnos que han ingresado al nivel superior es importante; no es nada menor. Entonces, también ése es un elemento para medir nuestro desempeño.
Igualmente, medimos el impacto de nuestro proyecto educativo en el mejoramiento de las condiciones del entorno social inmediato donde se desempeña la escuela. ¿Qué tanto impacta la escuela a la comunidad?, y nos hemos encontrado con escuelas, con proyectos, por ejemplo, de reforestación, proyectos de faenas, incluso de carácter comunitario para ayudar a los pueblos o colonias donde se desempeña la escuela. Entonces, sí hay otra manera de medir el impacto; es justamente ver el cambio, el entorno inmediato de la escuela, para saber qué tanto la escuela está influyendo en la comunidad. Entre otros rasgos, esto es medible.
b.- ¿Qué papel desempeñan los padres de familia y el gobierno en este proyecto?
AR.- En nuestro modelo, el centro del aprendizaje es evidentemente el estudiante; sin embargo, nuestro proyecto también contempla la participación de los padres y los maestros. Si no trabajamos con estos tres elementos, es muy difícil instrumentar cualquier proyecto de carácter educativo en el aula.
Aunque el estudiante es el centro de nuestra intención educativa, contemplamos la participación, incluso, de la comunidad, de aquella población que no pertenece a la escuela, como padres de familia, pero que pueden colaborar con ella y, desde luego, los maestros; si el maestro no está dispuesto a formarse como un ente de cambio social, también es muy complicado instrumentar cualquier proyecto.
Además de esta triada, es necesaria la participación del Estado. Si las autoridades de carácter civil y político no se involucran en crear las condiciones para que los estudiantes se desarrollen, también resulta complicado efectuar el cambio. No basta con la buena intención de los maestros, no basta con un buen modelo educativo, se necesitan condiciones materiales para realizar esa transformación. El Estado desempeña un papel importante porque debe proveer los recursos materiales necesarios, como lo marca la Constitución, para que las escuelas funcionen, por lo menos medianamente.
b.- ¿Cómo demuestran que este proyecto educativo es superior a los implementados por los gobiernos?
AR.- La mejor manera de hacer que las autoridades y los padres abracen este proyecto es entregando resultados. En el ámbito pedagógico, hemos tenido buenas experiencias. Hay ejemplos de cómo los padres han ido a informarnos sobre la transformación de los hijos que salen, por ejemplo, de las drogas, una vez que conocen el arte y se convierten en músicos, cantantes, en bailarines; eso les apasiona, los enamora y se alejan de los vicios. Ven que su hijo desarrolla capacidades deportivas que antes no tenía; a partir de la escuela y de nuestro programa descubren que pueden desarrollar ciertas habilidades de carácter deportivo.
En cuanto a las autoridades educativas, el proyecto no se contrapone a los programas establecidos, sino que los complementa; entonces, se debe hacer una campaña de sensibilización y de informes de resultados para que ellos permitan la instrumentación. Realmente instrumentamos el proyecto de manera extraescolar, es decir, trabajamos por las tardes con los estudiantes. Somos defensores de las escuelas de tiempo completo y trabajamos en ese modelo; así es como nuestras escuelas trabajan por la tarde, para que no se abandone el plan de estudios oficial y aplicamos el nuestro fuera del horario de clases.
El docente no recibe ningún salario extra por esas horas; los padres de familia y los maestros de Antorcha Magisterial consiguen recursos; y en las comunidades donde hay presencia de Antorcha, la organización también gestiona recursos para que estas escuelas funcionen con nuestro modelo.
En la sustentación teórica de nuestro proyecto nos hemos remitido a los modelos de educación popular. Desde la década de 1970, tal vez hasta los 90, hubo un gran auge de algunos modelos de educación popular, sobre todo en Latinoamérica y particularmente en Sudamérica. Paulo Freire, por ejemplo, es uno de los grandes promotores de estos modelos. Aquiles Córdova Morán es otro gran promotor de los modelos de educación popular. Entonces, Antorcha Magisterial tomó esos modelos educativos como sustento teórico para crear su proyecto. Y la 4T, en cierta medida, también teóricamente se apoya en algunos de estos postulados mediante la NEM sobre estos modelos de educación popular. Por eso coincidimos en varios puntos.
Vamos por una educación de carácter integral, respetando el nacionalismo, pero proyectándonos a una comunidad internacional que está globalizada por su economía, mientras que la 4T regresa a una educación que ya había superado este modelo de trabajo por proyectos de carácter local.
b.- ¿en qué se beneficia la sociedad con este proyecto educativo?
AR.- Nuestro proyecto educativo forma personas con una visión universal de la realidad; libera a los niños y a los adolescentes de las taras del modelo educativo colonizador que hemos llevado en México. Nuestro modelo es descolonizador, sin negar que somos producto del mestizaje ni abandonar lo nacional, nuestro contexto histórico y económico.
Pretendemos formar a un hombre libre en el sentido pleno del término, sin taras de carácter político, social, a un ser humano que sepa que puede acceder a lo mejor que nos proporciona el mundo, un hombre que quiera desarrollar todas sus potencialidades; queremos acabar con la parcialización de la educación y con la unilateralidad del ser humano. El ser humano es creador por naturaleza y pretendemos desarrollar todas las potencialidades de los estudiantes que tenemos en las aulas, no formamos mano de obra calificada para servir a los ricos que detentan el poder en México.
Maestros disidentes impulsan la consigna “¡Boicot al Mundial FIFA 2026!”.
Las autoridades xalapeñas reconocen que hay un aumento significativo de la población en situación de calle.
Esta estructura de clases no siempre es sencilla de entender, pues en la realidad está atravesada por muchas otras determinaciones que complican su comprensión inmediata.
Lo cierto es que el Mundial destaca como un negocio redondo para unos cuantos magnates; y los pobres de México y del mundo pagaremos lo “invertido” en los preparativos.
Las personas están más pobres y endeudadas, los precios de los productos en general, por las nubes, y esto no sólo aplica al jitomate.
El gobierno no está pensando en tomar verdaderas medidas para atacar los problemas de acceso al deporte, salud y educación.
El Gobierno Federal no cuenta con suficientes recursos presupuestales para dar solución a las necesidades de 32 entidades federativas y dos mil 462 municipios.
El objetivo de este ensayo es explorar cómo ocurre el fenómeno educativo dentro de una sociedad capitalista, dependiente y subdesarrollada como la mexicana.
Los personeros del capital financiero recurren a la manipulación mediática y a todas las formas posibles de la violencia para garantizar su existencia y conservar el control de todos los recursos, los mercados y sus grandes privilegios.
El CUT, innovador centro del saber, tiene 17 años y ha formado cerca de 10 mil profesionistas egresados.
Tal parece que el gobierno actual está más preocupado por el futbol que por la educación de los niños y jóvenes.
Un aumento de impuestos a las grandes fortunas, no a los informales, aparejado de un aumento creíble en el gasto social en general y salud en particular, son iniciativas que mejorarían la distribución de la riqueza.
La llamada “educación gratuita” choca así con una realidad mucho más concreta, la de que estudiar también depende de quién puede pagar el costo de vivir en las ciudades.
Califican de “cínicos” e “hipócritas” a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum y al titular de la SEP, Mario Delgado.
La organización advirtió que los ingresos actuales del gobierno no podrán sostener las obligaciones del Estado mexicano en las próximas décadas.
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Escrito por Adrián Salazar
colaborador