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La marcha de los 26 mil

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Darwin Franco

“Yo antes era comunicadora, hoy ya no soy esa persona. Hoy soy buscadora de mi familia que desapareció el 14 de agosto de 2012 en Tamaulipas a la altura de Ciudad Mante”, así lo manifestó Graciela Pérez Rodríguez dentro de su participación en el ‘Foro Internacional sobre personas desaparecidas en México’ que organizó la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), plantel Xochimilco. La vida, amor y lucha de Graciela representa el esfuerzo cotidiano y sistemático que muchas familias tienen que vivir cuando el estado –también sistemáticamente– se niega a buscar a sus seres queridos.

Desde ese 14 de agosto, Graciela no sabe en dónde está su hija, Milynali Piña Pérez, de 15 años e edad, quien viajaba de Estados Unidos hacia la ciudad de Tamuín, San Luis Potosí, en compañía de su tío Ignacio Pérez Rodríguez, de 54 años de edad, y de sus primos Aldo de Jesús Pérez Salazar, de 22 años de edad, y Alexis y Arturo Domínguez Pérez, de 18 y 22 años de edad. A los cinco parece habérselos tragado la tierra a su paso por Tamaulipas. Graciela no sabe nada de ellos pero los busca incansablemente porque sabe que si ella no lo hace, nadie más lo hará.

Su participación, no obstante, no sólo consistió en dar su testimonio, además, como el resto de los familiares ponentes en el Foro de Desaparecidos de la UAM, presentó el tipo de acciones que realizan en Tamaulipas para localizar con vida o sin ella a los más de cinco mil desaparecidos que hay en ese estado. Tamaulipas, sépalo usted, es la entidad con mayor número de personas desaparecidas.

En este territorio, marcado por la violencia de grupos criminales como Los Zetas, ha sido muy complicado para Graciela y el resto de las familias que buscan a sus desaparecidos. El constante peligro, el miedo y la inacción de las autoridades generan un ambiente adverso que impide que puedan preguntar siquiera a la gente si han visto a sus familiares. En Tamaulipas reina el miedo.

Eso lo sabe muy bien Graciela, pero arriesga su vida por encontrar vivos a sus cinco familiares, en especial a su hija Milynali; por ello, en el foro presentó cómo es que en Tamaulipas rastrean y localizan fosas clandestinas. Su actuación es más efectiva que la de las autoridades porque son ellos, mediante su labor de buscadores, quienes han propiciado la localización de muchas de las fosas que han sido ubicadas en el sur de Tamaulipas a partir del año 2012.

Esta otra cara de los familiares de los desaparecidos no los sitúa únicamente como víctimas sino que les otorga el rol de defensores de derechos humanos pues, por desgracia, son también garantes de los derechos de muchas de las familias que viven la misma desgracia y se acercan a ellas, como Graciela, para saber qué deben hacer cuando un familiar desaparece.

El‘Foro Internacional sobre personas desaparecidas en México’ representó para muchos de los colectivos de familiares de desaparecidos la oportunidad de dar a conocer lo que están haciendo para buscar a sus familiares, ya que para el Estado los desaparecidos no son una prioridad.

A este foro asistieron también familias de Coahuila, Nuevo León, Veracruz, Estado de México, Jalisco, Chiapas, Michoacán y Guerrero. Cada uno de estos colectivos presentó propuestas de qué es lo que debe hacerse para tratar de revertir su situación y localizar a los desaparecidos, además de explicar el camino que se debe seguir para exigir a las autoridades que los busquen, castiguen a los responsables e impidan que sigan desapareciendo más personas en el país.

Al final del foro, tuvo lugar un encuentro fraternal de las familias de desaparecidos del país con los padres de los 43 normalistas desaparecidos el 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero. Todos acordaron que no pueden seguir caminando en senderos separados porque su lucha y su dolor es el mismo, así que no descartemos la posibilidad de que pronto haya una marcha por la dignidad de las familias de los 26 mil desaparecidos. Marcha en la que, desde luego, estará Graciela con la enorme manta que lleva a todos lados y que contiene el nombre de sus cinco desaparecidos.