¿Quién ataca a lo decadente?

Varias voces han salido a anunciar con “bombo y platillo” la “decadencia” del Movimiento Antorchista. Acto seguido, se lanzan con todas sus fuerzas a atacar a la organización con una serie de injurias y barbaridades que son de asombrar:

Dr. Brasil Acosta Peña

2019-02-18
Ciudad de México

Varias voces han salido a anunciar con “bombo y platillo” la “decadencia” del Movimiento Antorchista. Acto seguido, se lanzan con todas sus fuerzas a atacar a la organización con una serie de injurias y barbaridades que son de asombrar: ¿quién se le ocurre atacar lo decadente?, pues como dijo el ingeniero Aquiles Córdova Morán, nadie en sus cabales se propone atacar al Pithecanthropus erectus, ¿o sí? Si Antorcha es esa organización “en decadencia” que dicen, ¿para que gastan su hígado y sus energías atacándola? No tiene sentido.

Por poner un ejemplo, Santiago Nieto Castillo, extitular de la Fepade, escribe: “Nunca dudé en actuar contra personas hostiles, tampoco contra grupos de choque especializados en intimidar. El caso de Antorcha Campesina no fue la excepción. Con todo su poder de movilización (sic) se seguirá despeñando junto al PRI. Es un hecho”.

Otra nota del periódico 8 Columnas dice: “Desaparecerá... nos gusta este 2019 para que se extinga la antorcha. A decir del diputado federal Brasil Alberto Acosta Peña, Andrés Manuel López Obrador es poco responsable en sus comentarios para referirse al Movimiento Antorchista, la principal fuerza política rival del partido del Presidente de México (...) Por si usted lo ignora, el diputado nos recuerda: «Así no se construye una nación democrática. No se construye comparando falsamente al Movimiento Antorchista con criminales» (...) Habría que preguntarle a Acosta Peña si su movimiento tiene, en verdad, algún aliado político. ¡No lo quiere ni su padre (PRI) que lo parió!”.

Finalmente, otra lindeza periodística de Mathieu Tourliere: “Meses después de tomar posesión como titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), el priista mexiquense Luis Enrique Miranda Nava decidió otorgar 374 millones de pesos a la agrupación Antorcha Campesina para 2017; de éstos, 87 millones 200 mil pesos se canalizaron en el Estado de México, que ese año tuvo elecciones. El año anterior, durante la gestión de José Antonio Meade Kuribreña, la Sedesol había entregado apenas 16 millones 800 mil pesos a esa organización, fundada en 1974 por Aquiles Córdova Morán, quien la dirige junto con su familia de forma clientelar y violenta”.

En primer lugar, Santiago Nieto nos acusa, sin pruebas, de grupo intimidatorio y grupo de choque. ¿De dónde saca que somos un grupo de choque? ¿Qué pruebas tiene? No las ofrece, pero mientras ya prejuzgó, como si él fuera el encargado de decir qué es lo bueno y qué es lo malo. Lo más grave es que, ahora como titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, no puede ocultar su odio a los pobres organizados y ello es sumamente peligroso, pues tiene el poder en sus manos y “no dudará en actuar contra personas hostiles”; pero, como para él los antorchistas ya somos hostiles, entonces, actuará contra los pobres organizados. La pregunta es: ¿y si no hay delito qué perseguir? De todas formas ¿“actuará” en contra de “personas hostiles”? El tiempo lo dirá, pero ya es grave que un funcionario público de antemano se refiera así a los que tienen derecho a organizarse. Lo curioso es que reconoce de Antorcha “todo su poder de movilización” y ahí también reconoce la verdadera fortaleza de los humildes, que no nos rajamos y estamos dispuestos a defender nuestros derechos constitucionales con nuestra firme unidad revolucionaria en contra de los atropellos de cualquier funcionario que viole nuestros derechos.

En segundo lugar, el caso de 8 Columnas, la primera parte de su ataque inicia con un deseo: “desaparecerá” y le gustaría que se extinguiera, pero si fuera ése el caso, ¿para qué lo anuncia?, ¿para qué gasta sus energías? Vuelta a lo mismo, una cosa es lo deseable y otra cosa es lo que sucede realmente. Si desean acabar con Antorcha, la cosa es sencilla: eliminen la pobreza. Pero como la pobreza no se va a acabar con los programas de transferencia monetaria directa, Antorcha seguirá viva y tendrá más fuerza cada vez. De hecho, coincido con Santiago Nieto cuando afirma que Antorcha es “la principal fuerza política rival del partido del Presidente de México”; ésta es la verdadera razón por la que nos atacan. Lo más interesante de todo es la pregunta final de su nota: “Habría que preguntarle a Acosta Peña (o sea, al que escribe este artículo) si su movimiento tiene, en verdad, algún aliado político”, y la respuesta que doy a este anónimo es: sí, tiene un aliado político fundamental: el pueblo pobre de México organizado en nuestras filas, ni más ni menos.

Finalmente, extraño el periodismo responsable, justo, informativo, equilibrado; el que ponía de relieve el hecho periodístico, pero sin distorsionarlo, sin hacer juicios de valor; el periodismo al estilo de Ignacio Ramírez, de Vicente Riva Palacio, de Ignacio Manuel Altamirano y una pléyade de grandes plumas mexicanas. Hoy, lamentablemente, piezas como la de Mathieu Tourliere en la revista Proceso ponen en entredicho al gremio, conducta que es negativa y peligrosa. Veamos. Tourliere asegura que “el priista mexiquense Luis Enrique Miranda Nava decidió otorgar 374 millones de pesos a la agrupación Antorcha Campesina para 2017”. Reto a Mathieu Tourliere a que demuestre que ese dinero que Miranda Nava “decidió” entregar a Antorcha Campesina ingresó a las cuentas de Antorcha. Si no lo puede probar, como no podrá hacerlo, quedará claro que es un mentiroso.

En primer lugar, si fuera un periodista acucioso debería saber que las reglas de operación de los programas federales se publican en el Diario Oficial de la Federación, que en éste se puede averiguar que las instancias ejecutoras de esos recursos fueron la delegación de Sedesol en las entidades federativas correspondientes, los ayuntamientos y las asociaciones civiles. ¿Cómo le hizo Antorcha Campesina para recibir dinero? Mathieu Tourliere no lo dice.

En segundo lugar, cuando sostiene que Antorcha recibió “ríos de dinero”, calla prudentemente en torno al tema de la creciente pobreza, para cuyo combate esos 374 millones de pesos, que nosotros podemos probar se destinaron a obras y servicios para comunidades y colonias de mexicanos marginados, no representan una solución de fondo para los grandes problemas nacionales. En México existen 80 millones de pobres; esto quiere decir que, si se reparten esos 374 millones de pesos, a cada uno le tocan 4.67 pesos. ¿Esto los sacará de la pobreza señor Mathieu Tourliere? La respuesta, simplemente, da risa.

Tourliere acusa a Antorcha, sin aportar prueba alguna, de ser una organización violenta. Otra vez, su mal periodismo se hace presente.

Finalmente, el hecho de que el director del medio en que escribe Mathieu Tourliere sea al mismo tiempo el consejero jurídico de AMLO, es prueba suficiente para afirmar que su trabajo periodístico ha abandonado todo vestigio de objetividad e imparcialidad. Si ésta es la honradez intelectual con la que aconseja al Presidente, ya sabemos lo que hay que esperar.

“Ladran, Sancho, señal que cabalgamos”. Efectivamente, los ataques infundados contra Antorcha logran lo opuesto a lo que sus autores pretenden, se convierten en su contrario y fortalecen a la organización más grande, más sólida y más arraigada en el pueblo de México: el Movimiento Antorchista Nacional. Mienten cuando aseguran que Antorcha está en decadencia.

¿Está Antorcha en decadencia? Por supuesto que no. Si lo estuviera, ¿cómo explicar el asombroso éxito de la XX Espartaqueada Cultural? ¿Por qué acudieron a Tecomatlán más de 20 mil artistas, niños, jóvenes y adultos para cantar, declamar, bailar y ejercitar el don de la palabra, haciendo de éste el concurso más concurrido de la historia de Antorcha? Estos ataques, lejos de debilitarnos nos unen y fortalecen, hacen que despierte nuestro espíritu de lucha para seguir combatiendo la pobreza en México,s para hacer de esta nación una más justa, más equitativa, más democrática,  más soberana y más orgullosa de su origen y su porvenir.