Escenario mundial de fin de año 

En 2018, hubo una “reconfiguración conservadora de las fuerzas del capital corporativo global”. 

-Por Redacción

2018-12-24
Ciudad de México

Este último número del año contiene nuestro vistazo retrospectivo a los acontecimientos políticos internacionales más importantes, algunos de los cuales constituyeron la esencia de nuestro reportaje principal y ocuparon la portada de este semanario. Esta recapitulación recorre el planeta por regiones y continentes y dentro de éstos, a veces, por países, según lo amerite la importancia del tema o la preponderancia, el peso de la nación de que se trate. Al final, el análisis de los sucesos nos brinda una mejor comprensión del estado de cosas en el mundo o, como dice la autora del reporte especial, “la reconfiguración conservadora de las fuerzas del capital corporativo global”. 

En las nuevas relaciones geopolíticas entre los protagonistas de la escena internacional, filme u obra dramática no faltan héroes, villanos y víctimas que claman por auxilio, justicia o salvación. En el drama de 2018 es muy fácil identificar al villano: se trata de Donald J. Trump, es decir el Tío Sam, personaje que aparece en todas las escenas, sucesos políticos, intrigas palaciegas y acusaciones recíprocas entre grupos gobernantes (al interior de Estados Unidos), persecución de gobiernos y líderes populares (América Latina), imposición de gobiernos fascistas mediante golpes de Estado (América del Sur), conflictos armados (Medio Oriente), guerras comerciales (México) invasiones (Afganistán), apoyo al sionismo expoliador (conflicto palestino-israelí) elecciones fraudulentas, infiltración de agentes, financiamiento de grupos proimperialistas disfrazados de oposición; y uno de los últimos capítulos: el abandono del tratado nuclear firmado hace más de tres décadas, medida para no adquirir compromisos que limiten su tendencia bélica y que afecten los intereses de la clase a la que representa. 

La salida del villano, el rompimiento de este antiguo pacto, no amedrentó a los demás firmantes ni los arrastró a adoptar la misma conducta; al contrario, lo ha exhibido como un actor empecinado en agudizar las contradicciones y peligros más graves en el mundo. 

En todos los actos del drama subyace la intención de arrebatar la supremacía económica y política a sus principales adversarios: China y Rusia; esto tampoco lo consiguió este año el Hegemón. 

Los anteriores hechos geopolíticos y otros que se reseñan esta semana en nuestras páginas, nos permiten concluir que en 2018 el saldo es negativo, debido al retroceso de las fuerzas progresistas y al avance de la derecha en todo el mundo.