Reclamaciones de “justicia” se mezclaron con el dolor genuino de familiares y clase política

El dolor profundo que dejaron ver familiares y amigos de los fallecidos Rafael Moreno Valle Rosas, su esposa, la mandataria que apenas hace 11 días rendía protesta al cargo

Álvaro Ramírez

2018-12-26
Puebla, Puebla

La referencia del ex alcalde Luis Banck Serrato a los tiempos duros de la campaña política, en que Martha Érika Alonso Hidalgo enfrentó -dijo- “agresiones” de sus adversarios, fue el catalizador para el estallido a gritos de un grupo de asistentes al homenaje póstumo en la Plaza Cívica de La Victoria, que en sincronía exigió “justicia”, enardeció con el “fuera Morena”, tildó de “asesino” al gobierno federal y se remitió a los días de la contienda electoral con la arenga de “Martha gobernadora”.

Ese ánimo contrastó con el dolor profundo que dejaron ver familiares y amigos de los fallecidos Rafael Moreno Valle Rosas, su esposa, la mandataria que apenas hace 11 días rendía protesta al cargo; el secretario privado del primero, Héctor Baltazar Mendoza; el piloto, Roberto Coppe Obregón, y copiloto, Marco Antonio Tavera Romero, del helicóptero Agusta Westland 109 con matrícula XA-BON, que la tarde del lunes cayó en la zona de Santa María Coronango.

A la llegada de las urnas a la ceremonia, los familiares esperaron a su lado. Salvo el caso de la esposa del copiloto Marco Antonio Tavera Romero, eran sostenidas por agentes femeninas estatales.

Una mujer en una andadera, con lentes negros, esperaba al lado de un joven veniteañero. Permanecía triste y ansiosa. Era Gabriela Moreno Valle Rosas, hermana del coordinador de los senadores del Partido Acción Nacional (PAN) y esposa del hoy coordinador de los diputados federales del Partido Encuentro Social (PES), Fernando Luis Manzanilla Prieto, antes aliado, ahora detractor del morenovallismo.

hermana del gobernador

Ella parecía apartada del grupo de los familiares, pero apenas pasaron a su lado sus padres, quienes mostraron notable serenidad, fue acogida en el grupo familiar del ex mandatario poblano, que entró junto con el resto de los familiares, poco antes que el cortejo con las urnas que contenían las cenizas.

Día de luto

Los personajes conocidos, políticos locales, de conocimientos nacional, gobernadores y ex gobernadores, habían comenzado a llegar a la plaza poco antes de las 15:00 horas.

En principio, el ajetreo del ir y venir para el Homenaje Póstumo se mezclaba con la cotidianidad de la zona turística y de visita familiar tradicional de los poblanos.

Con el sol de invierno que quema y poco calienta, sin embargo, el cielo estuvo despejado para la postrer despedida de los políticos y las otras víctimas del percance aéreo.

Antes de la ceremonia en el que el único orador fue el ex alcalde capitalino y quien había sido nombrado jefe de la oficina del Ejecutivo, Banck, pocos ofrecieron comentarios a los reporteros.

En la referencia constante de todos, la urgencia de una investigación transparente y rápida sobre lo que pasó, para terminar con las especulaciones.

En la mente de los políticos, como el presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) panista, Marko Cortés Mendoza, y el ex gobernador José Antonio Gali Fayad, la inevitable referencia a que el gobernador interino que deberá nombrar el congreso “tiene que ser del PAN”.

El primero, por considerar que es un tema de respeto de un “protocolo, tradición y cortesía”, que se respete el origen partidista; el segundo, porque asegura que “definitivamente eso es lo justo” y que luego en las elecciones que deberán celebrarse para un gobernador definitivo, “el mejor regalo que van a tener Martha y Rafael va a ser un triunfo”.

El ex gobernador Gali recién había podido salir del homenaje, luego de recibir muchas condolencias y abrazar muchos de los invitados que se acercaron específicamente a él en su momento de duelo.

Con los ojos enrojecidos y un notable decaimiento, Gali Fayad sin embargo se tomó fotos con quien así se lo pidió y hasta por ahí pareció Rafael Ponfilio Acosta Ángeles, alias “Juanito”, quien falsamente se ostentó como el diputado de Iztapalapa, en la Ciudad de México, y sobre quien se acuñó el mote de los “juanitos y las juanitas”, para definir a quien se presta al juego de testaferro en la política, que se presta a ser un candidato desechable, para luego dar paso a otro u otra.

Palabras enardecidas

Antes de las declaraciones y las condolencias en persona, el discurso de Banck, que buscó ir del recuerdo de las cualidades humanas de sus amigos, Rafael y Martha, a las características políticas de Moreno Valle Rosas y Alonso Hidalgo, terminó por azuzar a algunos asistentes, quienes desde las butacas más alejadas de los invitados especiales, lanzaron culpas al Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de “asesinos” y abuchearon a la secretaria de Gobernación lopezobradorista, Olga María del Carmen Sánchez Cordero Dávila.

La ministra en retiro soportó los gritos de esos cuantos, pero estridentes, invitados, quienes estaban colocados hacia las salidas de la plaza, en donde integrantes del Ejército y Policía Estatal formaban vallas de honor.

Banck Serrato demandó en su discurso, que por momentos convirtió en arenga y en donde retomó un tono de campaña, una investigación independiente del percance aéreo en que fallecieron los dos políticos y otras tres personas.

El también ex funcionario morenovallista retomó la arenga de campaña “Martha gobernadora”, que luego detonó más gritos.

Vinieron las guardias y nuevamente, luego del discurso de Banck, la ministra en retiro Sánchez Cordero Dávila recibió gritos y reclamaciones, mientras era acompañada por el secretario general de Gobierno y hoy encargado de despacho de la gubernatura Jesús Rodríguez Almeida, y el ex gobernador José Antonio Gali Fayad.

La hoy funcionaria lopezobradorista luego minimizaría el hecho como “libertad de expresión”, además de que ofreció que todo se aclararía.

El duelo profundo

Tras las guardias partidistas y de funcionarios alrededor de las urnas con las cenizas, vino la de los familiares y amigos, que fue la más concurrida, la del llanto más sentido.

Como huyendo apurada de los tumultos que se formaban en torno a los políticos, la esposa del copiloto Marco Antonio Tavera Romero se alejaba con la urna de cenizas de su esposo entre las manos, apenas acompañada por una mujer mayor y un joven, quienes se identificaron como amigos de la familia.

Ente sollozos, contó que su marido tuvo 22 años de experiencia y que fue muy leal y “dio todo por sus jefes”.

Alrededor de los políticos, se arremolinaron mujeres y hombres que expresaron sus condolencias, su desconcierto, su desazón.

“Esto no se puede quedar así”, le dijo una mujer al ex diputado y recién nombrado titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Francisco “Franco” Rodríguez Álvarez. Con prudencia, el político panista les pidió calma y “serenar los ánimos”. Esperar las conclusiones y no adelantar juicios.

El dolor en distinta intensidad, el de cada quien, familiares, amigos y colaboradores de Martha Érika Alonso Hidalgo y Rafael Moreno Valle Rosas, dejó testimonio de amor o pensamientos esta tarde en la Plaza de la Victoria.

El homenaje terminó con un cielo descampado, pero con el sol descendiente de invierno, ese que quema y poco calienta.