El nebuloso arranque de la 4T

Andrés Manuel López Obrador asumirá este 1 de diciembre las riendas del país con el mayor número de promesas incumplidas

Álvaro Ramírez

2018-11-26
Ciudad de México

Andrés Manuel López Obrador asumirá este 1 de diciembre las riendas del país con el mayor número de promesas incumplidas, literalmente rotas, que se puedan recordar en un presidente electo y con un arranque plagado de incongruencias que lamentablemente pintan un panorama nebuloso de lo que será la llamada Cuarta Transformación (4T).

A unos días de la juramentación del tabasqueño, aquí están de botepronto algunas de sus incongruencias:

Austeridad. Hasta ahora, más allá del discurso, los ahorros propuestos por el próximo régimen no representan en realidad una disminución sensible en la carga presupuestal que el país ha sufrido en las últimas décadas. La austeridad republicana es, en datos duros y hasta hoy, un espejismo.

De nada sirve que se baje el suelo a la burocracia dorada si no se aligera la carga del obeso aparato gubernamental.

Basta ver que en su proyección económica de 2019, López Obrador está contemplando en el rubro “Nómina de Servicios Personales”, 444 mil millones más que lo que gastó Enrique Peña Nieto este año.

Por otro lado, quitar privilegios como el pago de celulares, camionetas de lujo y gastos de seguros médicos a los altos funcionarios no es tan eficiente como lo sería un rediseño, desde sus cimientos, del ejercicio del gasto público.

Militarización. El Plan de Seguridad de la 4T, que se sustenta en una Guardia Nacional que será controlada por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ha sido denunciado por especialistas y defensores de derechos humanos como una “militarización absoluta” y la “centralización del poder”.

La organización Human Rights Watch incluso la calificó como “un error colosal” y una política “potencialmente desastrosa”.

Encima, la propuesta lopezobradorista es contraria a la resolución de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que recién invalidó la Ley de Seguridad Interior, que aprobó la anterior legislatura del Congreso de la Unión y que buscaba regular la participación de las fuerzas armadas en tareas de seguridad pública, por ser de alto riesgo y convertir a militares en policías.

Incumple así el próximo presidente constitucional con su promesa de sacar a las fuerzas armadas de las calles, demanda que enarbolaron los tres partidos que respaldaron su candidatura.

Gasolinazos. A pesar de la oferta en campaña de que cesarán los incrementos en el precio de las gasolinas, el próximo gobierno federal los mantendrá a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), que es una forma muy fácil de recaudar y de no preocuparse de la ampliación de la base tributable, es decir, los ciudadanos cautivos a quienes se cobran los impuestos.

Ese gravamen, que hasta el pasado 19 de octubre, de acuerdo con el Diario Oficial de la Federación (DOF), era de 3.26 pesos por cada litro de Magna, 3.55 pesos de Premium y 2.66 pesos de diésel, representa un ingreso directo de 250 mil millones de pesos a las arcas federales.

El pretexto de la 4T es que sin este dinero no se podrá avanzar en la rehabilitación de tres refinerías, la construcción de una más en Tabasco y el proyecto de dejar de importar gasolinas.

En lugar de ir por una audaz reforma hacendaria de fondo, que ha sido una propuesta histórica de la izquierda, el lopezobradorismo va a recurrir a la misma fórmula de los gobiernos priistas y panistas: cobrar a los de siempre, mientras más y mejor, con el mismo modelo que antes criticaron tanto.

Control centralista del dinero. En el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2019 ya se contempla un manejo estricto y centralizado de las finanzas nacionales, pues hay una importante disminución en los recursos directos que se entregaban tradicionalmente a estados y municipios.

Este año se otorgaron un billón 553 mil millones de pesos directamente a las entidades y a los ayuntamientos del país, pero AMLO plantea darles en 2019 solamente 703 mil millones de pesos, alrededor de 45 por ciento menos.

Eso no quiere decir que no llegarán los recursos, sino que será la mano “dadivosa” del tabasqueño la que repartirá finalmente el dinero en partidas extraordinarias.

Hay otras incongruencias de López Obrador como el incumplimiento de la construcción el Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco y su cercanía con un grupo empresarial de lo que llamó la “mafia del poder” pero habrá tiempo para abordarlos en otra entrega. Así, por lo pronto, empezará la 4T.