Entrevista al cineasta Jonathan Barojas.

A dos meses de finalizar 2018, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) continúa padeciendo una crisis económica que desde 2011

-Por Julían Mendoza

2018-11-09
Michoacan

A dos meses de finalizar 2018, la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) continúa padeciendo una crisis económica que desde 2011 ha generado problemas a su funcionamiento académico y administrativo. Su déficit financiero, que rebasa los 56 millones de pesos, ha provocado la suspensión de clases en planteles de los niveles medio superior y superior, menor disposición de presupuesto anual y la reducción del gasto educativo por alumno.

Esta problemática afecta sustancialmente el diseño, planeación y evaluación de los procesos de enseñanza-aprendizaje que estructuran los planes de estudio de los bachilleratos y facultades destinados a una matrícula integrada por más de 55 mil estudiantes. Entre éstos, hay un sector social vulnerable en el que la disminución del gasto educativo por alumno tiene un impacto socioeconómico adicional: las casas del estudiante.

Con la finalidad de conocer las condiciones de exclusión socioeconómica que padecen miles de estudiantes moradores de las casas del estudiante de Morelia  y su postura ante las dificultades que actualmente enfrenta la gestión administrativa de la Universidad Michoacana, buzos entrevistó a Jonathan Yadir Barojas Quezada, cineasta michoacano de 27 años de edad, realizador de Dentro (2017), producción cinematográfica que narra la vida cotidiana en el interior de una casa del estudiante en Morelia.

Además de exponer las condiciones sociales y económicas que prevalecen en estos albergues,  Barojas Quezada muestra en la cinta el ambiente de interacción e integración comunitaria que se da entre los jóvenes estudiantes y reseña las historias de migración, adaptación, desarrollo personal y apetencia de futuro mejor con base en el estudio.

El cortometraje de Jonathan Barojas ha sido presentado, entre otros, en los festivales Internacional de Cine de Morelia (FICM); Festival del Puerto, en Oaxaca; Festival Internacional de Cine de Hidalgo y el Architecture Film Festival Rotterdam, de Holanda.

Julian Mendoza (JM): ¿Cuál fue el objetivo que planteaste con Dentro; es decir, cómo surgió este proyecto cinematográfico?

Jonathan Barojas (JB): El objetivo se produjo hace años, cuando un día estaba en el centro, vi una puerta abierta y no sabía qué era ese lugar. Entonces, al momento de entrar supuse que era, no sé, un espacio que estaba en restauración o que iba a ser un museo, porque no había nadie. Pero, la atmósfera de este lugar, el peso que sentí, era bastante fuerte; sabía que tenía qué hacer algo ahí. Al principio llegué a tomar fotos, pero sabía que tenía que hacer algo más, porque luego supe que era una casa del estudiante y no es sencillo hacer algo ahí. Realmente quería compartir el sentir de ese lugar, ¿no? O sea, quería decir cómo influye la casa en ellos, y viceversa; cómo ellos conviven y cómo se mantienen. Para mí era importante tratar de transmitir el sentir de estar ahí.

JM: ¿Por qué te interesa transmitir masivamente las historias de vida de los jóvenes nicolaitas; en específico, la de los moradores de las casas de estudiantes de Morelia?

JB: Me llamó muchísimo la atención. Realmente, antes de entrar, yo desconocía las casas del estudiante. Me llamó mucho la atención la comunidad que se crea ahí; que son chavos que vienen desde súper lejos, desde días de camino a su casa y hasta dejan a sus familias. Dejan hasta a sus hijos para salir adelante y seguir estudiando. Como son foráneos, la mayoría no conocen a nadie en la ciudad; sin embargo, se quedan aquí en la ciudad; entonces, se crea una comunidad donde se comparten las tareas de limpieza y de comida; hasta te puedes cortar el cabello ahí mismo. Hay actividades deportivas, artísticas. Entras a este lugar y es totalmente diferente a los demás, porque incluso el lugar parece de otro país. En el corto no singularizo de que esto ocurre únicamente en Morelia, porque esto pasa en todos lados: cualquier persona que es foránea y llega a algún lugar, eso es difícil, adaptarte a un lugar mientras dejas tu lugar de origen.

Desde 2012, año en el que se incrementó la crisis financiera de la Universidad Michoacana, el gobierno municipal, dirigido por Fausto Vallejo Figueroa, se inició una labor de desprestigio contra las casas de estudiantes de Morelia. El 8 de junio de 2012 Vallejo llegó a decir que debían ser reguladas en cuanto su funcionamiento y orientación política, y aun aseveró que se habían convertido en un problema cotidiano más de la capital michoacana.

JM: ¿Cómo es posible que el cine pueda transformar la percepción ciudadana sobre la función social de los estudiantes de estas casas?

JB: El corto, como decía, habla de gente foránea, de chavos de distintos puntos de la República Mexicana que llegan a este lugar. Como este hay otros en otras partes del país. Es mostrar cómo se adaptan, cambian y, hablando específicamente de las casas del estudiante en Morelia, cómo enfrentan los prejuicios que llega a tener la gente. Yo estuve cuatro meses yendo a la casa a pedir permiso para saber qué hacer. Lo que vi en esa casa fue bastante, o sea, chavos que sí llegan a lo que van, a estudiar, no por nada se alejaron de sus ciudades. En la casa los jóvenes hacen amigos, crean una comunidad dentro y fuera de este hogar. Cuando estuve estudiando arquitectura, los chavos más aplicados eran de la casa del estudiante; tienen que adaptarse a las condiciones en que viven para seguir estudiando.

JM: A partir de tu experiencia con los moradores, ¿consideras que su exclusión socioeconómica es un problema político, cultural, económico?

JB: Pues sí, no tienen de otra, porque en sus pueblos no hay universidades que sean gratuitas y que les den acogimiento. Es triste que no haya universidades gratuitas y que tengan que venir hasta acá para seguir estudiando; no es por gusto que uno tenga que viajar de su casa hasta acá para llegar a un lugar donde nunca habías estado; llegar a este lugar donde tienes que dormir con muchas personas en un mismo cuarto, no es por tu elección. Morelia es famoso porque les da un techo, alimento, herramientas para seguir estudiando; eso está muy bien, está increíble.

El secretario general de la Universidad Michoacana, Salvador García Espinosa, aseguró en diciembre de 2016 que anualmente se destinan aproximadamente 100 millones de pesos a las casas del estudiante en Morelia, de los cuales el 70 por ciento se destina a los gastos de becas de los jóvenes nicolaítas y el 30 por ciento al sostenimiento material de las instalaciones de las casas estudiantiles. Actualmente existen 35 moradas nicolaitas subsidiadas con un presupuesto federal anual asignado a la Universidad Michoacana para beneficiar a más de seis mil jóvenes estudiantes.

JM: Mientras filmabas Dentro ¿cuál fue tu más grande sorpresa en las casas de estudiantes?

JB: Bueno, si nunca has entrado a una casa del estudiante aquí en Morelia, te diré que si quieres comer, debes llevar tu propio plato, ja, ja, ja.

JM: ¿Cuál es tu postura con respecto a la creación, desarrollo y permanencia de las casas de estudiantes en Morelia?

JB: Deberían de existir más en la República Mexicana. Es un gran apoyo para estos jóvenes que quieren salir adelante con sus estudios.

En mayo de 2018, en uno de los periodos de mayor crisis dentro contexto del déficit financiero de la Universidad Michoacana, los estudiantes nicolaítas que viven en las casas de estudiantes de Morelia denunciaron escasez de despensas y materiales de limpieza, problemas derivados de la falta de apoyo de los gobiernos federal y estatal a estas moradas estudiantiles.

JM: Con la realización de Dentro ¿cómo te gustaría que la audiencia perciba la función social de los jóvenes nicolaítas pertenecientes a las casas estudiantiles?

JB: Son jóvenes que realmente van a estudiar. No es por gusto el que se alejen de sus hogares; ellos buscan mejores oportunidades de vida.     

JM: ¿Cuáles fueron las peores dificultades que pasó el equipo de producción de Dentro durante la filmación?

JB: Principalmente los permisos, es muy difícil grabar algo ahí dentro.

JM: ¿Formarías parte de una casa estudiantil en Morelia?

JB: Sí; creo que no hay ningún problema con que reciban a algún estudiante moreliano que pida acogimiento ahí.      

JM: ¿Qué es el cine para tí?

JB: Es un medio catalizador para expresarte, para compartir historias que están pasando en el mundo pero, principalmente, sirve para sentir. Para mí lo más importante en el cine es la conexión que uno puede llegar a tener con la imagen, con el sonido; cómo esto puede penetrar en tu esencia y cómo influye en tí de manera consciente o inconsciente. Todo eso uno lo asume y se queda en tí. 

Actualmente Jonathan Barojas labora como realizador audiovisual de la Universidad Virtual del Estado de Michoacán (UNIVIM) y, de manera paralela, como productor, editor, guionista y director está planeando sus próximos proyectos cinematográficos a nivel nacional e internacional.

El joven michoacano, de 27 años de edad, espera que en otras obras cinematográficas logre expresar su percepción sobre el espacio-tiempo de aquellos sitios que le provoquen lo mismo que las casas del estudiante de Morelia. Barojas anhela que la población mexicana, a través de su interacción con Dentro, perciba de manera diferente la función social de los jóvenes que integran las casas estudiantiles, no sólo las de Morelia, sino las del mundo entero.