Incrementan caravanas centroamericanas rumbo a México

Los Gobiernos centroamericanos emitieron una alerta este lunes ante la posibilidad de que, en las próximas horas, partan nuevas caravanas hacia México

-Por Trinidad González

2018-11-06
Tapachula, Chiapas

Incrementan caravanas centroamericanas rumbo a México

Tapachula, Chiapas. - Los Gobiernos centroamericanos emitieron una alerta este lunes ante la posibilidad de que, en las próximas horas, partan nuevas caravanas hacia México y los Estados Unidos, pero esta vez de Brasil, Ecuador y Venezuela.

Los primeros informes señalan que, también a través de redes sociales como se hizo en Honduras y El Salvador, se estaría convocando a éxodos masivos desde esas naciones.

Aun cuando los hechos se han manejado con sumo hermetismo y no han sido anunciados oficialmente, se teme que esos nuevos movimientos de migrantes pudieran estar siendo financiados.

La teoría se fortaleció luego de que el vicepresidente de los Estados Unidos, Mike Pence, acusó a grupos izquierdistas de Honduras y al propio Gobierno de Venezuela de organizar la caravana de migrantes que avanza hacia la frontera estadounidense.

Pence informó a los medios de comunicación que la caravana formada por miles de hondureños que avanza por el territorio mexicano hacia los Estados Unidos, fue organizada por grupos izquierdistas en Honduras y financiada, en parte, por Venezuela, supuestamente con el argumento de desafiar las leyes norteamericanas.

En la caravana, recalcó, al referirse a la de los hondureños, hay gente de otras partes del mundo con malos antecedentes.

Mientras eso ocurre, este lunes se registró un motín en las instalaciones del Sistema para el Desarrollo Integral para las Familias (DIF), en la que, según se dijo, intervinieron 21 menores de edad originarios de Honduras.

Los migrantes, que caminaban en las dos caravanas que cruzaron este territorio y solicitaron la calidad de refugiados, habían sido llevados a ese albergue, ubicado en la colonia Viva México, para que recibieran alimentación, bebidas, atención médica y un lugar digno para dormir.

Todo marchaba bien hasta la tarde de este lunes, cuando los jóvenes empezaron a manifestarse, se rebelaron contra los empleados y se amotinaron, con la amenaza de que llevarían a cabo destrozos y agresiones si no los dejaban en libertad de inmediato.

Pedían a representantes de organismos de derechos humanos para quejarse de que la comida no era de calidad y que se sentían como si fueran presos.