La emigración de los trabajadores 

Todos los días, cientos de migrantes intentan atravesar el territorio nacional en su camino hacía el vecino del norte

-Por Redacción

2018-11-05
Ciudad de México

Curiosamente, a unos días de que tome posesión un nuevo gobierno en México, en los medios se ha puesto en primer plano el problema de los migrantes y se habla de una terrible crisis migratoria en Centroamérica que involucra al territorio mexicano, paso obligado de los migrantes hacia su meta, el “sueño americano”. El problema no es nuevo, todos los días, cientos de migrantes intentan atravesar el territorio nacional en su camino hacía el vecino del norte; pero no siempre atraen los reflectores ni son retenidos en masa para exhibirlos después. El ruido mediático también coincide con la coyuntura electoral en Estados Unidos por las elecciones legislativas, que si le son favorables a Trump serían un trampolín para realizar sus aspiraciones reeleccionistas. 

No hay que descartar, entonces, la posibilidad de que el tema, como en otras ocasiones, esté siendo manipulado para echar humo a los ojos de la población, distrayéndola de otros asuntos más importantes, como la firma de un tratado comercial lesivo a los intereses de México y en favor del socio principal, en la segunda edición del antiguo tratado comercial con América del Norte. Es muy claro el uso electoral del tema por el presidente de Estados Unidos y su partido, el Republicano. 

La emigración de millones de trabajadores desocupados en busca de un empleo y un salario que les permita subsistir con sus familias es una de las formas en que se manifiesta la esencia del capitalismo, que los encargados de embellecer el sistema tratan de ocultar para que la sociedad permanezca en calma; pero por todas partes reaparece siempre alguna de estas formas: hambre, enfermedad, ignorancia, desocupación, pobreza extrema. La emigración por falta de empleo es un eslabón más en la cadena de males inherentes al capitalismo; se trata de un fenómeno inevitable que prueba, como muchos otros, la incapacidad de este sistema económico para ofrecer a sus miembros una vida digna, igualitaria. 

Al indagar con cuidado las causas de la emigración, se descubre la esencia explotadora, rapaz, de esta sociedad. El problema de los migrantes centroamericanos, que marchan sin que pueda contenerlos ninguna declaración del presidente estadounidense, obedece a una ley inevitable; el número de migrantes va siempre en aumento porque los trabajadores desocupados no tienen otra alternativa; su destino es emigrar para poder subsistir. 

Las crisis migratorias, en los últimos tiempos, han obligado a los gobiernos a tomar medidas urgentes para evitar la agudización de sus problemas económicos. El fenómeno ha alcanzado dimensiones tan grandes en los años recientes, que los gobiernos de países desarrollados se han visto obligados a tomar medidas urgentes para evitar el ingreso de cientos de miles de inmigrantes que podrían agudizar su situación económica, de por sí problemática. 

La oleada es incontenible; las advertencias, vigilancia, cercos, detenciones y prisiones disfrazadas de albergues en países de la Unión Europea, no han sido suficientes para frenar a los migrantes que aguzan su ingenio y se arriesgan, desafiando serios peligros, para lograr su objetivo. Lo mismo ocurre en América; en estos días, las declaraciones de Trump, sus amenazas contra los migrantes latinoamericanos y la movilización de su ejército hacia la frontera con México no han podido contener las caravanas, que atraviesan toda la región centroamericana hasta llegar a la frontera de Guatemala con México, rompen el cerco policiaco mexicano y prosiguen su ruta hacia Estados Unidos.