Xalapa se marchita con el gobierno de Hipólito Rodríguez 

La llegada de Pedro Hipólito Rodríguez, académico sin experiencia ha hecho que los problemas de Xalapa se agudicen

-Por Yamiri Rodríguez

2018-11-05
Xalapa, Veracruz

Xalapa, Veracruz.- En 2015, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografia (Inegi) Xalapa, la capital de Veracruz, tenía más de 480 mil habitantes pero su conurbación con los municipios Banderilla, Emiliano Zapata, San Andrés Tlalnelhuayocan y Coatepec propicia que en sus calles laboren, transiten o paseen diariamente más de 700 mil personas. 

Su crecimiento exponencial en los últimos años ha derivado en la existencia actual de más de 450 colonias, un número indefinido de asentamientos irregulares y múltiples problemas urbanos que exigen destreza política, sensibilidad social y, principalmente, visión para prever otros que pueden suscitarse en el futuro. 

La llegada a la presidencia municipal de Pedro Hipólito Rodríguez Herrero, académico sin experiencia alguna en la administración pública, ha hecho que los problemas de Xalapa se agudicen y amenacen con tornarse en una crisis política y, sobre todo, que los mil 121 millones 489 mil 532 pesos de presupuesto de 2018 aún no se hayan visto. 

Hipolito

La alternancia que eligió Xalapa 

Hasta 1998, la capital veracruzana estuvo gobernada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Rafael Hernández Villalpando fue su primer munícipe de oposición, abanderado por Convergencia, el partido del exgobernador Dante Delgado Rannauro. 

Desde entonces, los xalapeños han definido sus gobiernos con base en lo que los expertos electorales llaman voto switcher, es decir, cuando los ciudadanos dan mayor peso a la figura del candidato y no a la del partido que lo postula. Esta tendencia, sin embargo, cambió en la última elección municipal. 

Después, el exrector de la Universidad Veracruzana (UV), Reynaldo Escobar Pérez, llegó al Palacio Municipal, aunque a medio camino cambió de partido y se declaró priista. Vino entonces una era tricolor en Xalapa que concluyó con Américo Zúñiga Martínez el pasado 31 de diciembre de 2017. A él le tocó alternar con el morenista Pedro Hipólito Rodríguez Herrero. 

El hoy presidente municipal es académico del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS- Golfo), desconocido para la gran mayoría de los xalapeños. 

Como académico tiene un currículum destacado: estudió Economía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); maestría en Historia urbana por la Universidad de Toulouse Le Mirail, Francia, dentro del Programa de Estudios Latinoamericanos y doctorado en Ciencias sociales, con especialidad en Antropología social. Con esos estudios, en 1989 se convirtió en profesor-investigador de tiempo completo en el CIESAS-Golfo. Su interés profesional está centrado en los temas de desarrollo sustentable, medio ambiente y sociedad; ciudades y procesos urbanos; y ordenamiento territorial; pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SIN) con nivel I. 

Sin embargo, su experiencia en administración pública es nula. Aun así, en los comicios de junio de 2017, el abanderado del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) ganó con una diferencia de 24 mil votos sobre su más cercana contendiente, que fue postulada por el Partido Acción Nacional (PAN). El hoy presidente municipal obtuvo poco más de 68 mil votos, que representaron el 42.7 por ciento del total de la votación. Su única promesa de campaña fue que “Xalapa florecería”. 

Pero la capital se marchitó 

Una de las primeras acciones de Hipólito Rodríguez como presidente municipal fue colocar en los espectaculares del ayuntamiento distribuidos en la ciudad, su nueva imagen institucional acompañada del eslogan “Xalapa Florece”; han transcurrido 11 meses y esta imagen, que se mantiene a la vista, se ha convertido en objeto de críticas, burlas y escarnio en redes sociales. 

Marcha contra hipolito

Su primer error como autoridad tuvo lugar en enero de este año, casi al asumir el cargo, cuando intentó justificar la contratación de nuevos funcionarios provenientes de la Ciudad de México (CDMX) con el argumento de que Xalapa no contaba con los perfiles capaces de ocupar esos cargos. Fue su primer choque con los ciudadanos y la opinión pública. 

El segundo revés ocurrió en febrero, cuando en plena sesión de cabildo se registró un corte de energía eléctrica que duró media hora porque, al parecer, el municipio no pagó a tiempo el servicio. Otra oleada de críticas lo atacó. 

Al dar a conocer que viajaría a Mendoza, Argentina, para participar en el Foro Iberoamericano de Alcaldes, se registró una serie de protestas públicas que Hipólito Rodríguez desestimó y calificó de maniobra política. 

Pero no había pasado un mes de su primer viaje al extranjero cuando anunció que otra vez se iría de viaje, esta vez a Omaha, Nebraska, Estados Unidos. El doctor Rodríguez no ha podido explicar todavía el beneficio que estos dos viajes, realizados en sus primeros 100 días de gobierno, redituaron para los habitantes de la capital veracruzana. 

La mayor interdicción en su contra, sin embargo, consiste en que, a lo largo de las semanas, la población no ha podido ver ninguna obra pública, ningún cambio político relevante en la ciudad, lo que al cumplirse los primeros meses ha vertido en mayor descontento social y el inicio de una crisis política en la capital de Veracruz. 

La primera gran crisis de Hipólito 

Para entender la molestia de los xalapeños basta con darse una vuelta por la ciudad, ya sea en una colonia o fraccionamiento, para constatar los incontables baches, lo sucia que se encuentra la infraestructura urbana y la carencia de obra pública. 

En el caso de los baches, el presidente municipal hizo dos declaraciones que molestaron mucho a los ciudadanos: la primera se dio en una conferencia de prensa, en la que afirmó que el pésimo estado de las principales avenidas y calles de la ciudad no eran responsabilidad de su administración: 

“Nos atribuyen a nosotros una serie de cuestiones que, pues, es cierto que tenemos que atenderlas y que es mi responsabilidad y del equipo de trabajo atenderlas; por supuesto es nuestra obligación que la infraestructura esté bien. Pero el hecho de que tantas calles estén mal, no son calles que yo hice, deben de entender que viene de tiempo atrás”. 

La segunda se dio cuando responsabilizó a Petróleos Mexicanos (Pemex) del deterioro de las calles, pues dijo que no había llegado el asfalto prometido por la petrolera.  

Aún no había logrado sofocar las controversias sobre el problema de los baches cuando explotó el tema de la basura: la Fiscalía Especializada en Delitos Ambientales y Contra los Animales (Fedayca) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron en octubre el relleno sanitario del Tronconal, por un supuesto mal manejo de los residuos lixiviados, que operaba la empresa Proactiva y que vertieron en mayor contaminación de un afluente del río Sedeño. 

La explicación que la autoridad municipal dio fue que la instalación completa y las celdas donde se depositan los residuos estaban a punto de colapso, toda vez que en Xalapa cada persona genera en promedio aproximadamente un kilo diario de residuos. 

Migrantes

La administración municipal intentó solucionar el problema mediante el envío de la basura a la empresa Ecoxal, que cobraría 400 pesos por tonelada; pero solo un día pudo verse a los camiones recolectores del ayuntamiento de Xalapa enfilarse hacia Tuzamapan, pues Coatepec carece de relleno. 

Después trabajó fugazmente con la empresa Mereco, que llevaría la basura a Pinoltepec, en el municipio de Emiliano Zapata; pero los lugareños se opusieron a esta medida realizando bloqueos y manifestaciones. El alcalde morenista pidió entonces el apoyo de Villa Aldama, y hasta del ayuntamiento panista de Veracruz, pero solo encontró respuestas negativas.  

Tras una manifestación pública, las diputadas por los distritos de Xalapa, Daniela Griego Ceballos y Guadalupe Osorno Maldonado, así como la diputada presidenta de la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático, María del Rocío Pérez Pérez, atendieron a trabajadores de limpia pública del ayuntamiento de Xalapa, encabezados por el secretario del Sindicato Solidaridad Urbana de Trabajadores al Servicio de Limpia Pública, Guillermo de Jesús Caballero. 

Daniela Griego propuso quitar los sellos y abrir el relleno de El Tronconal para colocar ahí la basura de forma temporal, pues en las instalaciones de limpia pública se llegaron a juntar 68 camiones llenos de basura, que representaban un peligro para la salud, tanto para los trabajadores como para los ciudadanos en general. 

La legisladora recomendó a Hipólito Rodríguez que se reuniera con la titular de la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema), o con el gobernador del estado para dar una solución inmediata a los xalapeños con respecto a los desechos sólidos; el encuentro finalmente fue con el Secretario de Gobierno, Rogelio Franco Castán. Poco antes de esta reunión con el titular de la Segob, el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, le había ofrecido ayuda al edil de Xalapa a través de un video en redes sociales, pero el morenista argumentó que todo era un movimiento político y que los montones de basura en las esquinas habían sido sembrados. Han pasado ya varias semanas y el alcalde no plantea una solución definitiva al problema de la recolección, ni del destino final que tendrán los desechos de la capital del estado. 

El tema se complica aún más al escuchar las declaraciones del décimo regidor, Juan Gabriel Fernández Garibay, en el sentido de que el ayuntamiento de Xalapa podría perder 150 millones de pesos gestionados por el gobierno municipal pasado para la construcción de un biodigestor que transformaría la basura en energía limpia. El funcionario recordó que la anterior administración gestionó ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles, un proyecto para la instalación de un biodigestor, que generará energía limpia y ampliará la vida útil del relleno sanitario del Tronconal. El regidor asegura que este proyecto, donado por el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (FMMA), vertería en la instalación de un sistema de energía limpia que sería modelo de sustentabilidad para América Latina. 

“Hoy esos millonarios recursos internacionales que bajarían a Xalapa a través del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras), se encuentran en riesgo no solo porque el ayuntamiento de Xalapa no le ha dado seguimiento a la gestión, sino también porque ahora no tenemos acceso al relleno sanitario, el espacio en donde el propio BID vio como viable su instalación”, indicó. 

Fernández Garibay informó que el 27 de diciembre de 2017, el ayuntamiento de Xalapa firmó el convenio con Banobras para recibir esos recursos, previa autorización del cabildo y de la Legislatura estatal que, tanto en comisiones como en el pleno, con amplia mayoría, dictaminó en sentido favorable. 

El biodigestor, desarrollado con el acompañamiento del BID y la Agencia Alemana de Cooperación internacional (GIZ), colocaría a Xalapa como la ciudad mexicana más beneficiada dentro del Programa Piloto de Enfoque Integrado de Ciudades Sustentables. 

Basura

“La basura en Xalapa puede provocar un terrible problema de salud pública. Ésta no es la Xalapa que nos merecemos. No podemos solucionar un problema medio ambiental, provocando otro problema medio ambiental mayor y uno más que ponga en riesgo la salud de la población. Los responsables deben enfrentar las consecuencias de sus actos y no esconder sus desafortunadas decisiones. Dejemos atrás los discursos y vayamos por el bien de Xalapa”, concluyó. 

La gota que derramó el vaso cayó justo cuando el ayuntamiento xalapeño organizaba una velada cultural en memoria de Ernesto Che Guevara. El senador de Morena y expresidente municipal de Xalapa, Ricardo Ahued Bardahuill, difundió en sus redes sociales: “me duele mucho, me lastima lo que está pasando en nuestra querida ciudad de Xalapa; nuestra gente no lo merece. Acuso recibo de todos los reclamos con respecto a la administración pública municipal que me han hecho llegar en estos días. Lo anterior lo expreso con todo respeto y humildad y asumo con plena responsabilidad los reclamos airados en mi contra por ser parte del mismo proyecto”, escribió en su perfil de Facebook, tras una andanada de comentarios y memes en contra de Hipólito. 

Unos días después, el senador atizaba contra los problemas de Xalapa, al advertir que se avecinaba una crisis con el tema del agua. Pero para Hipólito, dichos consejos, tenían jiribilla política. 

Otros problemas al alza 

El problema de la basura y el descuido al medio ambiente de Xalapa no son los únicos por los que atraviesa la ciudad. La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (Lavida), a través de Guillermo Rodríguez Curiel, uno de sus integrantes, advirtió que Xalapa necesitará de fuentes de abastecimiento de agua potable, ya que éstas se encuentran cada vez más lejos, lo que encarecerá los costos del servicio para los consumidores. 

El activista comentó que esto se debe a que no existe una planeación adecuada de los gobiernos con respecto al crecimiento de la ciudad, lo que provoca una demanda cada vez más grande de servicios básicos, entre ellos el del agua. 

El ayuntamiento de Xalapa anunció semanas atrás, en materia de seguridad, que su nueva policía municipal contaría con 32 elementos con licenciatura y seis con maestría. De los 80 efectivos que supuestamente iniciarán operaciones en diciembre próximo, cinco serán mujeres. 

Pero el problema radica en que sigue existiendo déficit de policías. El presidente municipal Rodríguez Herrero había dicho al inicio de su gestión que en este año los ciudadanos contarían con 400 policías, pero que solo aplicaron examen 364 y no todos aprobaron. Si bien la capital veracruzana no tiene ni remotamente los índices de criminalidad de Coatzacoalcos, los delitos del fuero común –entre ellos el asalto y el robo a casa habitación– van en aumento. 

En la última semana de octubre se dispararon los robos a casa habitación en la que alguna vez fue la tranquila capital veracruzana. Primero fueron los vecinos de la zona de Los Berros, área céntrica de la ciudad, quienes encendieron las alarmas sobre la incidencia de este tipo de atracos. Días después, los focos rojos se encendieron en varios de los fraccionamientos que conforman la zona de Las Ánimas. 

En los últimos días se registraron varios robos a casas que durante el día se encuentran solas; pero el colmo llegó cuando unos sujetos ingresaron a una casa, en el fraccionamiento Bosque de Niebla, aun estando la familia dentro. Según el testimonio de algunos vecinos, al activarse las alarmas, los sujetos se dieron a la fuga e intentaron cruzar por Paseo de la Reyna, el fraccionamiento contiguo que hoy aún está semivacío; sin embargo, uno de los vigilantes salió al paso, los ladrones le dispararon y se dieron a la fuga. 

En Los Berros, las mantas y avisos que anuncian la presencia de “vecinos vigilantes” tampoco han servido de mucho. Magno Garcimarrero Ochoa, abogado veracruzano, denunció que a plena luz del día, prácticamente a diario, se registran robos en la calle de Bremont, por lo que los vecinos se han organizado para hacer esta denuncia pública. “Aunque ya se ha hecho por la vía legal que señalan las disposiciones jurídicas, no nos hacen caso y da la impresión de que las autoridades desatienden completamente estas peticiones”, explicó.