Imperialismo y nacionalismo

A propósito de las pasadas fiestas patrias, resulta importante hablar del nacionalismo: ¿qué es?, ¿para qué sirve?, ¿bajo qué forma? ¿en qué condiciones apareció en el panorama histórico?

-Por Victoria Herrera

2018-10-08
Ciudad de México

A propósito de las pasadas fiestas patrias, resulta importante hablar del nacionalismo: ¿qué es?, ¿para qué sirve?, ¿bajo qué forma? ¿en qué condiciones apareció en el panorama histórico? En primer término, habría que decir que el nacionalismo muchas veces aparece al mismo tiempo que el imperialismo, como las dos caras de una moneda; en tal situación, el nacionalismo no puede entenderse sin hacer referencia al fenómeno aparentemente opuesto: el imperialismo. En este caso, el imperialismo no constituye una negación dialéctica del nacionalismo, sino su confirmación, su afirmación casi siempre brutal, violenta. El ejemplo es Estados Unidos, cuyo imperialismo se levantó sobre la base firme de un nacionalismo fundamentalista que, como se ha visto, discrimina a otras naciones.

 En ese ejemplo, el imperialismo no es más que la forma que adopta el capitalismo y, por tanto, combatirlo significa luchar contra el capitalismo. Pero la tarea de frenar al imperialismo bélico y violento exige una fuerza equiparable y de signo contrario. Esa fuerza tiene que ser el nacionalismo. Sin embargo, la asunción irracional de éste representa la posibilidad de llegar por esa vía al imperialismo; es decir, al problema, al fenómeno que se desea combatir. Aun así, ése no es el único tipo posible de nacionalismo, pues hay otras clases de movimientos políticos entre los que resalta el nacionalismo antiimperialista, que al mismo tiempo es internacionalismo solidario.

Así como el nacionalismo capitalista surge junto con el imperialismo, el nacionalismo antiimperialista tiene que surgir junto con el internacionalismo. Para frenar al imperialismo y al nacionalismo fundamentalista, se cuenta con el nacionalismo antiimperialista y con el internacionalismo solidario. Las dos primeras fuerzas constituyen una perversa unidad de contrarios; las segundas forman una unidad de opuestos positiva, saludable.

La unidad imperialismo/ nacionalismo fundamentalista o patrioterismo es una fuerza conquistadora, excluyente, dominadora; el imperialismo no es la negación positiva del nacionalismo burgués, sino la imposición, la afirmación arbitraria, embrutecedora de una nación sobre el resto, y la cosmovisión de esa nación se identifica con el mismo sistema capitalista.

En cambio, la unidad nacionalismo antiimperialista/ internacionalismo es una fuerza liberadora, solidaria, incluyente. El internacionalismo solidario niega de manera dialéctica el nacionalismo fundamentalista de tipo capitalista y confirma un nacionalismo positivo, deseable.

En suma, las fiestas patrias ofrecen la oportunidad de reflexionar sobre las bases y las condiciones sobre las cuales puede haber un nacionalismo sano que, en lugar de desunir a los pueblos del planeta, los una y los fraternice.