Brasil a las urnas. Entre el PT de Lula y la ultraderecha de Temer

Ciudad de México. - La ausencia de Luiz Inácio Lula da Silva en la carrera presidencial es el hecho sobre el que orbitan las elecciones de este domingo en Brasil: su salida le ha dado ventaja al candidato ultraderechista, Jair Bolsonaro, y pone a prueba a

Redacción

2018-10-06
Ciudad de México

Ciudad de México. - La ausencia de Luiz Inácio Lula da Silva en la carrera presidencial es el hecho sobre el que orbitan las elecciones de este domingo en Brasil: su salida le ha dado ventaja al candidato ultraderechista, Jair Bolsonaro, y pone a prueba al candidato del Partido de los Trabajadores, al  político, Fernando Haddad.

Para estos comicios han sido convocados unos 147,3 millones de electores que tendrán la responsabilidad de elegir al sucesor de Michel Temer, quien llegó al poder tras un polémico 'impeachment' contra la entonces presidenta electa, Dilma Rousseff.

El camino hasta las urnas electorales estuvo marcado por la larga batalla legal emprendida por Lula y el Partido de los Trabajadores (PT) para mantener la candidatura del exmandatario, mediante movilizaciones populares y recursos interpuestos ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

No obstante, la mayoría de los magistrados de esa corte decidieron finalmente vetar la postulación por la Ley de Ficha Limpia, que impide a una persona postularse a un cargo de elección popular si tiene una condena en segunda instancia, como es el caso del expresidente, encarcelado por delitos de corrupción y lavado de dinero. La salida de Lula, gran favorito según todas las encuestas, dejó el camino libre para varios políticos que aspiran gobernar al gigante de Suramérica: ¿Quiénes son los que tienen más chance de lograr la silla presidencial para el período 2019-2013?

A las urnas

Fernando Haddad, del PT

Hasta hace menos de un mes, Haddad era el compañero de fórmula de Lula. Su nombre figuraba como aspirante a la vicepresidencia en un binomio que, de vencer la batalla legal, se auguraba victoriosa. Sin embargo, el revés en los tribunales impidió la candidatura del expresidente y puso al exministro de Rousseff al frente de la boleta del Partido de los Trabajadores (PT).

Nadie duda en adosarle el mote de delfín político, que se confirmó en la carta enviada por Lula a la cúpula del PT para exigir que apoyaran la postulación de Haddad como candidato a la Jefatura de Estado, junto a Manuela D'Ávila en la vicepresidencia. "Él será mi representante en esta batalla para que retomemos el rumbo del desarrollo y de la justicia social", escribió el exmandatario desde la cárcel.

Haddad es un abogado de 55 años, exalcalde de Sao Paulo durante el período 2013-2017, que en menos de un mes debió sustituir a Lula. Menos carismático que el exmandatario, el catedrático no ha podido alcanzar el favoritismo del líder natural del PT, aunque las encuestas registran un crecimiento sostenido en la preferencia electoral. Los últimos sondeos lo ubican detrás de Bolsonaro, por lo que sería el virtual favorito para disputar la segunda vuelta.

El candidato del PT

El candidato petista ha prometido hacer cumplir el plan de Lula, que pone el acento en temas como la agricultura, la educación y la recuperación económica. Las principales propuestas del programa "Brasil Feliz de Nuevo" son las siguientes:

  • Promover la agricultura ecológica y los cultivos orgánicos libres de agrotóxicos, para que se incluyan este tipo de alimentos especialmente en la merienda escolar.
  • Restablecer los valores democráticos en Brasil y las libertades sociales que, a juicio del candidato petista, han sufrido un retroceso durante el gobierno de Temer.
  • Darle empuje al crecimiento económico sin desigualdad social.
  • Apoyar a las empresas que quieran impulsar la producción nacional, recuperar las empresas públicas y detener las privatizaciones.
  • Aplicar una reforma tributaria bajo los principios de "progresividad, simplicidad y eficiencia".
  • Respetar los derechos de todos los grupos sociales, especialmente las mujeres, la comunidad LGBTI, personas con discapacidad, jóvenes, ancianos y demás sectores.

Jair Bolsonaro, la ultraderecha militar

Su apodo es 'Mito' y es el candidato de la ultraderecha brasileña. Se mantuvo en el segundo puesto de preferencia electoral hasta que el TSE le negó a Lula la posibilidad de medirse en las presidenciales: la salida del expresidente lo llevó al primer lugar de las encuestas y, según los sondeos más recientes de Ibope, irá seguro a la segunda vuelta.

Días después de que se descartara definitivamente la candidatura de Lula, un hombre atacó a Bolsonaro mientras este participaba en un mitin político. El presunto responsable de la agresión fue Adelio Obispo de Oliveira, quien habría confesado que agredió al político del Partido Social Liberal (PSL) con un cuchillo en la zona de su abdomen durante un acto de campaña en la ciudad de Juiz de Fora, estado de Minas Gerais. El candidato fue intervenido quirúrgicamente y superó el incidente sin complicaciones, pero algunos analistas estiman que ese hecho lo afianzó como favorito.

El político de 63 años es un excapitán retirado del ejército brasilero, que desde 1991 representa a Río de Janeiro como diputado federal. Sus frases polémicas y altisonantes le han dado centimetraje en los medios y gran popularidad en redes sociales, donde también se le apoda como el 'Trump de Brasil'. Su ascenso como candidato ocurrió en un ambiente contaminado por las denuncias de corrupción que involucran a figuras de partidos tradicionales de su país, especialmente tras el escándalo de Lava Jato, por lo que su discurso de "mano dura" convoca a buena parte del electorado.

En 2016, cuando votó a favor de la destitución de Rousseff, Bolsonaro dijo que lo hacía en nombre del coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, uno de los torturadores más sanguinarios de la dictadura militar. La declaración la hizo frente a la expresidenta, quien fue víctima de torturas durante ese período.

El candidato Bolsonaro

Al año siguiente, el candidato fue condenado a indemnizar a la parlamentaria del PT, María do Rosario Nunes, luego de que le dijera: "No la voy a violar porque ni eso merece". Ese mismo año también fue obligado a pagar una multa de 50.000 reales (15.900 dólares) por su "expresiones injuriosas, prejuiciosas y discriminatorias" contra la población negra en general, luego que se refiriera a ella en los siguientes términos: "no hacen nada, creo que no sirven ni para procrear".

A pesar de sus controvertidas posiciones, se estima que 60% de su electorado potencial es menor de 30 años. El dato no es menor, si se tiene en cuenta que se trata de un segmento de la población que no padeció el horror de la dictadura militar, la misma que Bolsonaro reivindica desde una extrema derecha que se vende como "anti-establecimiento".

Entre las propuestas más relevantes de su programa de gobierno de corte neoliberal, que corona con el lema 'Brasil encima de todo. Dios encima de todos', están las siguientes:

  • Reducir la deuda pública en 20% a través de un proceso de privatización de las empresas públicas, venta de acciones y asignación de concesiones a operadores privados.
  • Crear un sistema privado para la jubilación por capitalización, que existiría en paralelo a la cotización pública.
  • Rebajar la edad de imputabilidad de 18 a 16 años y eliminar del beneficio procesal de recorte de condena.
  • Crear de un Ministerio de Economía que unifique las carteras de Hacienda, Planificación e Industria para dirigir el plan de privatizaciones.
  • Fomentar el uso de armas entre civiles, así como el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad y de defensa.
  • Aplicar una política de "guerra" contra el narcotráfico, que prevé protección jurídica especial para los policías que torturen, hieran o maten a presuntos delincuentes.

Otros candidatos

Otros de los candidatos son Ciro Gomez, de Izquierda moderada, quien por tercera ocasión busca la presidencia de Brasil. Geraldo Alckmin, del Partido Social Democracia y Marina Silva, de 60 años y quien busca la candidatura a través de Rede Sustentabilidade.

Ambiente electoral

Las principales encuestas en Brasil ubican la disputa electoral entre Bolsonaro y Haddad, quienes tienen una intención de voto de 32% y 23%, respectivamente. El sondeo de Ibope, con un margen de error de 2%, considera que el escenario más probable es una segunda vuelta que se celebraría el 28 de octubre.

Todos votaran

Gomes se posiciona como tercero, con 10% de los votos potenciales, seguido de Gomes con 7% y Silva con un 5%. La noticia es que, en caso de balotaje, los números favorecen a Haddad por encima de Bolsonaro con un estrecho margen de 2 puntos porcentuales, lo que a juicio de los analistas demuestra la extrema polarización que vive Brasil.

No obstante, en la víspera de la elección una decisión del TSE puso en alerta a los votantes del PT: la eliminación del derecho al voto a 3,4 millones de brasileños, en las zonas donde históricamente ha arrasado el partido de Lula. La razón que argumentó el Tribunal fue que esos ciudadanos no habían acudido a actualizar el registro biométrico en los plazos establecidos, por lo cual no podrán sufragar.