El FMI intenta calmar los mercados y asegura que Argentina cuenta con su "pleno respaldo"

A falta de iniciativa política, la incertidumbre financiera sigue instalada en Argentina. Con el peso en caída libre y los tipos de interés más altos del mundo (60%), todos los ojos estaban puestos este viernes en las señales que emitiera la Casa Rosada.

-Por Redacción

2018-08-31
Buenos Aires

A falta de iniciativa política, la incertidumbre financiera sigue instalada en Argentina. Con el peso en caída libre y los tipos de interés más altos del mundo (60%), todos los ojos estaban puestos este viernes en las señales que emitiera la Casa Rosada. Pero el Gobierno de Mauricio Macri parece un púgil mareado y contra las cuerdas. Para frenar el desplome de su moneda, el mandatario argentino tiene previsto anunciar el lunes medidas de choque para reducir el déficit público, un paso previo para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) adelante los pagos comprometidos en el rescate financiero que se firmó en junio.

 

El jueves negro que sufrió Argentina, con una caída del 12% en el valor del peso frente al dólar en un solo día, encendió todas las alarmas en la Casa Rosada. Los rumores sobre cambios en el equipo ministerial se sucedieron pero Macri de momento se resiste a afrontar esos cambios. Y tampoco se acaba de decidir a sentarse con sectores moderados de la oposición peronista para consensuar una salida a la grave crisis económica que sufre el país.

 

En su lugar, el Ejecutivo conservador trató de ganar tiempo al anunciar que el lunes presentará nuevas medidas económicas, es decir, se limitó a anunciar un anuncio, una estrategia que para muchos analistas muestra el alto nivel de improvisación con el que trabaja el Gobierno de Macri. En ese compás de espera, el mercado cambiario se estabilizó este viernes y el peso fluctuó algo por debajo del umbral de las 40 unidades por dólar, gracias en parte a la decidida intervención del Banco Central, que ofreció 675 millones de dólares al mercado para contener la devaluación.

 

El nuevo paquete económico será detallado el lunes, horas antes de que el ministro de Economía, Nicolás Dujovne, viaje a Washington para coordinar los aspectos técnicos de la renegociación del plan financiero con la institución que dirige Christine Lagarde. El acuerdo firmado en junio supuso el mayor rescate financiero en la historia del FMI: 50.000 millones de dólares hasta 2021.

 

Las dificultades de la economía argentina, estrangulada por un abultado déficit exterior y sin capacidad de financiación internacional, han llevado a Macri a pedir un adelanto de los fondos que el FMI iba a ir girando a plazos y en función del cumplimiento de las condiciones establecidas en el acuerdo. Ahora, Argentina tendrá que acelerar sobre todo la reducción del déficit público y acercarse al equilibrio de sus finanzas en 2019, un año crucial para el líder conservador, que se juega su futuro político en las elecciones presidenciales de octubre.

 

Las turbulencias cambiarias de esta semana sacaron a la luz la desconfianza de los mercados internacionales en que Argentina pueda cumplir sus compromisos de vencimientos de deuda en 2019. El fantasma del "default" siempre está presente en un país que en el pasado ya protagonizó varias suspensiones de pagos. A falta de que se concreten los detalles de la renegociación con el FMI, la Casa Rosada espera contar con un colchón financiero extra de unos 29.000 millones de dólares para el año que viene. Pese a la improvisación mostrada por Macri el miércoles al anunciar un acuerdo que todavía no había sido ratificado por el directorio ejecutivo del Fondo, el organismo multilateral volvió a expresar su confianza en el país. Gerry Rice, portavoz del FMI, fue explícito este viernes desde Washington: "Argentina cuenta con el pleno respaldo del Fondo y confiamos en que el fuerte compromiso y la determinación de las autoridades argentinas ayudarán al país a superar las dificultades actuales".