Efecto contagio: monedas latinoamericanas se deprecian ante el caos global

Ciudad de México.- La inestabilidad económica en Turquía provocó la caída de las monedas latinoamericanas, como el real brasileño, el peso uruguayo, el chileno, el colombiano, así como el argentino y el mexicano.

-Por Redacción

2018-08-16
Ciudad de México

Ciudad de México.- La inestabilidad económica en Turquía provocó la caída de las monedas latinoamericanas, como el real brasileño, el peso uruguayo, el chileno, el colombiano, así como el argentino y el mexicano.

"Turquía tiene un peso importante en el portafolio de monedas de mercados emergentes, en el portafolio de inversión de economías emergentes y esto provoca que los inversionistas de todo este bloque tomen posesiones menos riesgosas y más defensivas", comentó el analista.

Por lo tanto, se producen unas caídas y se realizan más compras de activos en dólares o en otro tipo de monedas más fuertes como el yen, añadió Gordillo Arias.

"No tenemos relación de ningún tipo económica con Turquía. Es simplemente de percepción de los inversionistas", señaló el analista en referencia a México.

Según el experto, normalmente "este tipo de cosas son temporales".

"El inversionista ataca por igual a todas las economías emergentes pero en pocos días empieza a dividir la percepción entre las que sí son directamente afectadas", explicó.

"Nos vamos a ver afectados unos días y creemos que en unos días esto se debe recuperar", agregó con respecto al peso mexicano.

El 15 de agosto, el peso mexicano cerró el mercado de cambios con una apreciación de 1,26% o 24,1 centavos, cotizando alrededor de 18,88 pesos por dólar y recuperó el terreno perdido durante la

sesión del 13 de agosto, al disminuir la aversión al riesgo relacionada con la inestabilidad en Turquía, indicó un informe a los mercados del Banco.

De acuerdo con Gordillo Arias, el mercado está ahora esperando a que el "Gobierno turco tome medidas que mitiguen o mejoren la confianza".

El 10 de agosto, el presidente de EEUU, Donald Trump, autorizó aranceles del 50% a las importaciones de acero y del 20% a las de aluminio de Turquía, el doble de las tasas aprobadas en marzo pasado por Washington con respecto a la mayoría de los exportadores de esos productos, con unas pocas exenciones.

La tensión en las relaciones entre Ankara y Washington, caldeada también por el caso del pastor estadounidense Andrew Brunson, detenido en Turquía, provocó el desplome de la moneda turca.

El Banco Central de Turquía prometió otorgar la liquidez necesaria a los bancos del país para frenar la caída de la lira.