La infancia mexicana sin prioridad para el Gobierno Federal

Lo que el gobierno actual provoca con esta medida es condenar a los niños a menores oportunidades de calidad de vida

Daniel Martínez Garbuno

2019-03-11
Ciudad de México

Karla se levanta todas las mañanas antes de las seis. Instintivamente da una ojeada a la cama en la que duerme Iker, su hijo de tres años. Lo ve respirar y suspira aliviada: una manía de cuando su hijo tenía menos de un año y ella le tenía pavor a la muerte de cuna. Se mete a la ducha, después se prepara para comenzar su día. Entre las 6:45 y siete despierta a Iker, casi le ruega para que se levante a desayunar.

“Siempre se nos está haciendo tarde”, dice con una sonrisa en el rostro. Tiene que dejarlo en la Estancia Infantil del Campo a las 7:30 de la mañana, para luego tomar el metro que la lleva a su trabajo, una oficina ubicada al sur de la Ciudad de México (CDMX).

Es madre soltera, tiene 25 años y terminó con gran esfuerzo su educación universitaria. Su familia también ha sido de gran apoyo, pues mientras ella asistía a clases o buscaba trabajo, cuidaba de su pequeño. Pero ahora no quiere imponer a sus padres esa labor e inscribió a Iker en una guardería con el objetivo de tenerlo seguro mientras ella trabaja.

Todo parecía ir bien hasta que el nuevo Gobierno Federal anunció cambios en el Programa de Estancias Infantiles y decidió destinar parte de ese presupuesto para entregarlo de forma directa a los padres de familia; se hará mediante la entrega de apoyos bimestrales de entre mil 600 y tres mil 600 pesos.

Esta decisión gubernamental probablemente provoque que la estancia infantil en donde Karla lleva a Iker cierre sus puertas, ya que el dinero que ella y otras madres recibirán no alcanzará para pagarla, pues la medida agravará la severa crisis que ya enfrentan estas pequeñas guarderías.

La Estancia Infantil del Campo no sería la primera. En el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, 90 de las 105 estancias infantiles registradas cerraron ya, porque sus dueñas no tienen recursos para pagar sueldos, por lo que madres, maestras, cuidadoras y cocineras han organizado marchas de protesta contra la decisión tomada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Marcha

Los partidos de oposición se han alzado para protestar contra las medidas y no han dudado en recordar uno de los hashtags que más impacto provocó en el periodo de la pasada transición gubernamental: #ConLosNiñosNo.

El alcalde de Benito Juárez, el panista Santiago Taboada, anunció con bombo y platillo en su cuenta de Twitter que su administración absorbería “el financiamiento de las nueve #EstanciasInfantiles (…) para que mientras trabajas tus hijos estén en un lugar seguro y en las condiciones correctas. Una vez más trabajamos en beneficio de los padres y madres”. El apoyo en redes sociales fue inmediato, con más de dos mil 700 retuits y 700 interacciones directas.

Por su parte, Samuel García, senador de Movimiento Ciudadano (MC) en Nuevo León, obtuvo un amparo a favor de las estancias infantiles y logró que un juez ordenara al Gobierno Federal “que publique las reglas 2019 para que las Estancias Infantiles sigan operando tal como lo estaban haciendo”.

Sin embargo, son pequeñas batallas, que no dan tranquilidad a Karla ni a los cientos de padres y maestros que no saben lo que deparará el futuro. Entrevistada por buzos, lamentó mucho la decisión del gobierno de la “Cuarta Transformación”.

Se violenta el derecho de los niños 

“Los cambios anunciados recientemente reflejan una visión en la que no se establece el cuidado de las niñas y niños como un derecho, sino como una transferencia de dinero sujeta a manejos discrecionales”, dijo Ricardo Fuentes Nieva, director ejecutivo de Oxfam México.

Por su parte, la diputada Rosalba Valencia, presidenta de la Comisión de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia en la actual legislatura, dijo que el objetivo del nuevo proyecto de apoyo a los niños y a las madres es combatir la corrupción y pensar, en primer lugar, en el beneficio de los miles de niños alrededor de México.

“Necesitamos personas comprometidas con el cuidado de los niños. No se pondrá en riesgo su seguridad, por lo que las estancias y los padres que reciban los apoyos económicos serán supervisados por instancias como el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), la Secretaría de Salud (SSA) y por la Secretaría de Bienestar”, explicó a este semanario la diputada del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

La legisladora señaló que durante años se solaparon casos de corrupción al interior de las estancias y que, entre sus investigaciones, se descubrieron algunas guarderías que declaraban tener hasta 60 niños inscritos, cuando el número real oscilaba entre cinco y 10. “Esto es lo que queremos combatir”, añadió.

protesta

Pero fuera de los niños “fantasma” hay una enorme comunidad de pequeños que se verá afectada por la nueva política federal. El Consejo Nacional de Población (Conapo) ha estimado que actualmente existen en México 13 millones de niños, desde recién nacidos hasta de cinco años de edad;  y en lo que resta del sexenio nacerán otros 12.6 millones.

“Lo que significa que al gobierno actual le corresponderá garantizar los derechos de casi 26 millones de niñas y niños en la etapa de primera infancia, incluyendo la educación inicial y el acceso a la seguridad social”, informaron en un comunicado conjunto Oxfam México, GIRE y Save the Children.

“Tanto el Gobierno Federal como todas las instancias, buscamos mejorar la calidad de vida de los niños mexicanos. Este programa se firmó para apoyar a los padres de escasos recursos, quienes son los que menos han recibido apoyo en el pasado”, precisó Rosalba Valencia.

Igual que otras madres que tienen un solo hijo, con edades entre uno y tres años, Karla recibirá mil 600 pesos bimestrales; los padres de familia que tengan un hijo de entre uno y cinco años con alguna discapacidad recibirán un monto de tres mil 600 pesos bimestrales. 

El Gobierno Federal entregará una tarjeta a cada familia solicitante. En dicha tarjeta, a inicios de cada mes se entregará la parte correspondiente del pago por cada niño (es decir, 800 pesos en los primeros días de cada mes). Excepto por febrero y enero de 2019, cuando se realizaron los dos pagos.

Ante la posibilidad de que las familias más pobres de México se queden sin poder cobrar sus apoyos debido a la carencia de bancos en todos los municipios del país, la diputada señaló que “mínimo en cada cabecera municipal hay, por lo menos, un cajero automático. De cualquier forma, tenemos que trabajar para que cada familia no tenga que hacer un trayecto largo para recibir su dinero mensual”.

Save The Children, en cambio, no ve con buenos ojos este método de entrega directa del dinero: “La transferencia directa de recursos a las familias no garantiza que las niñas y los niños accedan a su derecho a la educación inicial. Bajo condiciones de pobreza, es posible que usen estos recursos para la satisfacción de otras necesidades”, aseveró María Josefina Menéndez, presidenta de dicha organización.

Karla, por su parte, se muestra preocupada: mil 600 pesos no son suficientes para sustituir la tranquilidad que le da tener a su hijo en una guardería. No porque desconfíe del cuidado que sus padres pueden darle, quienes incluso lo tienen “bien consentido”, sino porque Iker necesita interactuar con otros niños pequeños.

“Yo soy hija única. Mis primos y amigos no tienen hijos, por lo que Iker no conoce otros niños dentro de mi entorno más cercano. El poco tiempo que ha ido a la guardería ha sido genial para que él haga amiguitos. Y me da miedo que si cierran la estancia, pierda ese contacto, al menos mientras ingresa al preescolar”, comentó preocupada.

Entre familiares también se enfrentan riesgos

En la misma situación se hallarán muchos otros infantes de ambos sexos cuyos padres no pueden llevarlos a estancias infantiles por carecer de los medios suficientes y que quedarán expuestos a entornos poco favorables para su desarrollo, esparcimiento y protección a menos, como precisó Menéndez, que decidan sobrecargar de trabajo “a las personas adultas mayores o, incluso, a otras niñas y niños que podrían quedar al cuidado de sus hermanos menores”.

marcha

Para la diputada de Morena, los padres de familia tienen que ser los primeros vigilantes. “Como papás, buscamos que nuestros hijos estén en las mejores manos para nosotros estar con tranquilidad al momento de trabajar. Necesitamos sentirnos en confianza, de que estén bien atendidos”, indicó.

Sin embargo, podrían estar buscando la confianza en el lugar equivocado, pues según información de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), anualmente 275 millones de niños y niñas en todo el mundo sufren a causa de la violencia doméstica y padecen las consecuencias de una turbulenta vida familiar.

“Los niños y niñas que sobreviven al abuso suelen sufrir daños físicos y psicológicos a largo plazo que afectan su capacidad para aprender y relacionarse socialmente, y resulta difícil para ellos tener un buen rendimiento escolar y llegar a desarrollar amistades íntimas y positivas”, según el resultado del estudio especializado por la Unesco y la oficina de la ONU destinada a la procuración de la infancia.

Es justamente lo que advierten educadoras entrevistadas por Save the Children: “Nuestro miedo es que los niños sean cuidados por un familiar; no generalizamos, pero sí, la mayoría de los abusos hacia niños son por parte de familiares cercanos”.

“Estamos empezando, que nos den un voto de confianza. Nosotros estaremos pendientes de que la atención y recursos se entreguen de manera adecuada y se haga todo bien. No podemos lucrar, no podemos poner en riesgo a las personas más vulnerables. Ya tuvimos la experiencia de la guardería ABC”, puntualizó Valencia.

Para Ricardo Fuentes Nivea lo que el gobierno actual provoca con esta medida es condenar a los niños a menores oportunidades de calidad de vida. “En lugar de fortalecer los sistemas públicos integrales, esta medida profundiza la privatización de la tarea de cuidados, con la consecuencia funesta de incrementar distintas caras de la desigualdad”.

Menéndez y Fuentes hicieron una propuesta alternativa al Presidente de México: restablecer el programa de Estancias Infantiles durante un periodo de transición en el que un grupo de trabajo con especialistas lo revise y reestructure a fin de que sus educadoras y personal diverso dispongan de los altos estándares de educación, seguridad y salubridad.

Por su parte, Karla solo desea que su hijo y todos los niños de su edad tengan un lugar en el que puedan estar seguros y convivir con otros niños. “Ellos no tienen la culpa. Solo quiero verlo crecer feliz. Siempre voy a estar preocupada por él, esté donde esté”, dice con una sonrisa. Iker, ajeno a todo lo que ocurre a su alrededor, se entretiene jugando con un muñeco de acción que, seguro, es el mayor súper héroe en su mundo.