Primeros 100 días, dos apreciaciones opuestas

Esta semana presentamos a nuestros lectores dos trabajos que se ocupan de caracterizar al nuevo gobierno que acaba de cumplir sus primeros 100 días, ambos trabajos contienen una apreciación radicalmente opuesta a la oficial

Redacción

2019-03-11
Ciudad de México

Esta semana presentamos a nuestros lectores dos trabajos que se ocupan de caracterizar al nuevo gobierno que acaba de cumplir sus primeros 100 días, ambos trabajos contienen una apreciación radicalmente opuesta a la oficial; el primero es un artículo que realiza una magistral refutación al ataque sistemático desde el Poder Ejecutivo contra las organizaciones de la sociedad civil; y el segundo, nuestro reporte especial, repasa la mayoría de los aspectos de la “política del bienestar” y el optimismo del nuevo gobierno.

Al cumplirse los primeros 100 días del sexenio bajo el gobierno de un nuevo partido (nuevo en un doble sentido: por su reciente fundación y porque sustituye a los partidos que siempre gobernaron el país) buzos se ocupa del arranque del programa de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), de la puesta en marcha de algunos de los proyectos anunciados durante su prolongada campaña electoral por la Presidencia de la República, como la lucha por eliminar de raíz la corrupción, el derroche de los recursos presupuestales debido a los gastos excesivos del gobierno en sus tres órdenes (federal, estatal y municipal), y la inseguridad generalizada, por mencionar tres de los grandes renglones de la problemática que AMLO y su partido se proponían atacar y abatir en el plazo inmediato.

En nuestro reporte especial se revisan los grandes aspectos de esta problemática y los programas concretos para hacer realidad la política general del nuevo gobierno, principalmente el combate a la corrupción y la austeridad en la administración pública; también se aborda la inconformidad y el rechazo de los diferentes grupos, sectores y clases de la sociedad mexicana contra las políticas del gobierno morenista; así como la aprobación de todas las propuestas presidenciales en el Congreso de la Unión, donde Morena tiene la mayorías.

Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas para el nuevo gobierno, que encontró oposición a sus medidas de austeridad, recortes presupuestales y a sus grandes proyectos, como la millonaria inversión para construir el Tren Maya, que los pobladores de toda la región sienten como una amenaza y han manifestado que están dispuestos a resistir para evitar su realización.

AMLO tampoco esperaba la condena de núcleos importantes de población que han protestado contra sus veleidades; ejemplo de ello es el rechazo a la construcción de una termoeléctrica en el estado de Morelos, proyecto que él mismo criticó durante su campaña y que hoy trata de imponer a las comunidades que él mismo convenció de sus aspectos negativos y que ahora se sienten doblemente agraviadas por el asesinato de uno de sus líderes.

Durante estos tres meses, el gobierno morenista ha enfilado sus baterías contra las organizaciones de la sociedad civil, agrediéndolas verbalmente; algunas le responden aprestándose para desarrollar una lucha tenaz y prolongada.

Sobresale también en este periodo la opinión de investigadores, científicos, académicos e intelectuales de todo tipo que contradicen y hasta desautorizan enérgicamente la política económica y social del gobierno y demuestran la falta de sustento de los pronósticos llenos de optimismo de AMLO y Morena acerca de la economía mexicana en el plazo inmediato; voces autorizadas hablan de la tendencia decreciente de la economía, de una aceleración inflacionaria, del desempleo y la pobreza crecientes; es decir, la opinión científica contradice el optimismo de los políticos en el poder.