Huelga en maquiladoras, reto para el nuevo gobierno

La huelga obrera en las empresas maquiladoras de Matamoros, en el fronterizo estado de Tamaulipas, ha llamando la atención y despertando el interés de toda la población mexicana.

Redacción

2019-02-04
Ciudad de México

La huelga obrera en las empresas maquiladoras de la ciudad de Matamoros, en el fronterizo estado de Tamaulipas, ha sonado fuertemente, llamando la atención y despertando el interés de toda la población mexicana. Los medios de comunicación intentaron silenciar y después procuraron distorsionar los hechos, especialmente en el ámbito local; líderes sindicales, patrones, autoridades laborales y funcionarios del Gobierno Federal presionaron por todos los medios a los obreros para que desistieran de su lucha; sin embargo, no pudieron amordazar al movimiento ni amedrentar a los trabajadores, que hasta el momento permanecen firmes y manifiestan su decisión de luchar hasta lograr sus metas.

buzos de la Noticia captó directamente este sentir de los obreros en lucha, recogiendo de viva voz las denuncias de hechos conocidos hace mucho tiempo, pero que hoy se presentan actualizados, mostrando con toda crudeza la injusticia, el atropello a los derechos laborales y humanos de quienes generan riqueza a empresas extranjeras en la frontera con Estados Unidos y en miles de maquiladoras más, esparcidas por todo el territorio nacional.

Hace más de medio siglo que las empresas maquiladoras empezaron a extenderse por todo el país; desde el principio, las condiciones laborales en ellas han sido las más desventajosas para los obreros. Las trasnacionales han atropellado siempre los derechos elementales del trabajador, obligado a aceptar –ante la falta de otra opción– los salarios arbitrariamente fijados, la falta de prestaciones y el desconocimiento de los términos de un contrato colectivo o individual, por citar algunas de las violaciones a los derechos laborales y humanos en este sector de la producción industrial, donde la necesidad, la ignorancia y el desconocimiento de la ley han orillado a los obreros a aceptar estos precarios empleos.

No fueron solamente las pésimas condiciones laborales las que impulsaron a los obreros de Matamoros a la lucha; otro factor determinante fue la promesa incumplida de duplicarles el monto del salario a los trabajadores de la frontera Norte del país y la arbitraria medida de suprimirles el bono que año con año venían recibiendo. El movimiento se propagó de Matamoros hacia otras empresas maquiladoras, amenazando con extenderse a todas las entidades ubicadas en la línea fronteriza, de Tamaulipas hasta Baja California. Ante la decisión de lucha de los obreros, la mayoría de las empresas ha cedido a sus demandas, pero no dejan de existir peligros serios de retroceso y represión por parte del gobierno local y de injerencia del gobierno yanqui, pues la mayoría de estas empresas son de capital norteamericano, capaz de ordenar al Gobierno mexicano que sofoque a toda costa la lucha obrera.

Después de un largo periodo de descontento y de una semana de tenaz resistencia ante presiones de todo tipo, los obreros maquiladores de Tamaulipas resisten, a pesar de los oídos sordos de los tres niveles de Gobierno. El Ejecutivo Federal prometió en campaña un incremento salarial del cien por ciento a los trabajadores de esta zona; en un ejemplo de racionalidad, los obreros disminuyeron su exigencia aceptando hasta un 20 por ciento y su lucha hoy se ha convertido en un reto para el Presidente de la República.