Las aventuras de Augie March, de Sául Bellow

Las aventuras de Augie March (1953) fue una de las primeras novelas de Saúl Bellow (1915-2005)

Ángel Trejo

2019-02-04
Ciudad de México

Las aventuras de Augie March  (1953) fue una de las primeras novelas de Saúl Bellow (1915-2005), con la que se consagró como escritor profesional y recibió el Premio Nacional de Ficción de Estados Unidos en 1954. Está considerada entre las 100 mejores novelas de la historia literaria de su país. En este libro, Bellow cuenta la vida de un pícaro estadounidense del Chicago de la Gran Depresión (1929-1939) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

Augie es hijo de una madre soltera y ciega; tiene un hermano mayor y otro menor que sufre retraso mental. Crece en la calle, mendiga, roba y sobrevive con la ejecución de todo tipo de trabajos (adiestrador de perros, carbonero, grumete de un barco mercante que naufraga, entre otros). Ya en su juventud conoce a Thea, camarera griega con la que viaja a México, en donde ésta rompe con él después de una escena de celos. De vuelta en Chicago recupera su forma de vida, tiene nuevas aventuras, más amantes y cuando llega a la edad madura cuenta su historia.

El relato alterna el uso de la jerga anglosajona del barrio judío de la gran ciudad industrial y el rico lenguaje metafórico que Bellow utiliza en sus digresiones. En una entrevista que Keith Botsford le hizo, en enero-febrero 1991, para la revista Bostonia, Bellow reveló: “La empecé en París, con la beca Guggenheim. Uno sale al extranjero y luego piensa en Estados Unidos. La escribía en París y después en Roma, en el casino Valadier, dentro del parque de Villa Borghese. Iba todas las mañanas con un cuaderno, bebía café romano y las palabras fluían a borbotones. A eso del mediodía, con toda tranquilidad, se presentaba mi amigo Paolo Milano y nos dirigíamos al café Greco a tomar más café (…).

 “Yo sabía que era importante para mí. No tenía idea de lo que parecería a los demás. El hecho de apartarme del inglés mandarín para poner mis propios acentos en el lenguaje fue un verdadero alivio. Mis primeros libros habían sido convencionales y respetables. Como si me hubieran obligado a cumplir las normas de H. W. Fowler. Pero en Augie March yo pretendía inventar una nueva especie de frase americana. Algo así como una fusión de coloquialismo y elegancia. Lo que se encuentra en la mejor literatura inglesa del siglo XX: en Joyce o Edward Estlin Cummings. El lenguaje de la calle combinado con un estilo elevado. Hoy no me tomo tan en serio los efectos retóricos, pero en aquella época me movía la pasión de inventar”.

“Al escribir Augie debió de darse cuenta de que se encontraba ante un avance importantísimo”, comenta Botsford, en cuya entrevista aclara que la novela se escribió entre 1959 y 1950. El texto se reproduce íntegro en la compilación de artículos y análisis de Bellow que la editorial Random House Mondadori incluyó en Todo cuenta (México, 2007).