Universidad Estatal Lomonósov, la vanguardia en ciencia y educación

El 12 de enero de 1755, antes Día de Santa Tatiana y ahora Día del Estudiante en Rusia, la zarina Isabel I de la dinastía Románov e hija de Pedro El Grande aprobó el proyecto presentado por el primer científico de importancia mundial

Dr. Romeo Pérez Ortiz

2019-02-04
Ciudad de México

El 12 de enero de 1755, antes Día de Santa Tatiana y ahora Día del Estudiante en Rusia, la zarina Isabel I de la dinastía Románov e hija de Pedro El Grande aprobó el proyecto presentado por el primer científico de importancia mundial, el químico y físico Mijaíl Vasílievich Lomonósov, para crear la primera entidad universitaria rusa: la Universidad Estatal Lomonósov de Moscú (MGU, por sus siglas en ruso). 

Actualmente tiene 40 facultades, más de 750 departamentos, 15 institutos de investigación y un centro de investigación médico de vanguardia. Cuenta con 45 mil estudiantes de todo el país, además de siete mil estudiantes extranjeros de 130 países. El 80 por ciento de la planta docente son doctores o posdoctores. Cuenta con filiales en Tashkent (Uzbekistán), Astaná (Kazajistán), Bakú (Azerbaiyán), Dusambé (Tayikistán), Sebastópol (Crimea),  y Ereván (Armenia). Lleva la delantera en los campos de la física, matemática, química, biología y computación. Y se encuentra trabajando en temas de actualidad como información estratégica en tecnología, biotecnología, nanotecnología y cosmos.

De acuerdo con el ranking elaborado por The Times en 2013, MGU se posicionó en el lugar 50 entre las 100 mejores universidades del mundo, y es la única universidad rusa dentro del listado. Ha contribuido con seis premios Fields, máxima distinción de la comunidad matemática internacional por descubrimientos sobresalientes en esta ciencia, que se otorga a personas menores de 40 años. De los 18 Premios Nobel que Rusia ha ganado, 11 pertenecen a la MGU. Es la única universidad del mundo que fabrica y lanza sus propios satélites: Universitieski Tatiana 1, Universitieski Tatiana 2, Vernov, Nuklon y Lomonósov, y en colaboración con la India los Yutsat. Los biólogos, geógrafos y geólogos participan frecuentemente en expediciones. Los geólogos, por ejemplo, tienen contacto con fósiles recién descubiertos y continuamente están buscando yacimientos de minerales o trabajando en exploraciones sísmicas. 

Después de la Revolución de 1917, la universidad abrió sus puertas a las clases bajas, a jóvenes de toda la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y al desaparecer ésta aceptó de forma gratuita a muchos estudiantes de países pobres. El edificio actual es uno de los rascacielos estalinistas; fue diseñado para que los estudiantes no tuviesen la necesidad de salir del complejo universitario. Por ello se le dotó de una enorme biblioteca (una de las más grandes de Rusia), laboratorios, museos, cine, teatros, piscinas, gimnasio, jardín botánico, centro médico, farmacia, librería, canchas, estadio, departamentos para profesores, salas de conciertos, cajeros automáticos, oficinas bancarias, oficina de correos, lavandería, peluquerías, comedores para alumnos y profesores (algunos de 24 horas), pequeñas tiendas, cafeterías, un refugio antiaéreo y hasta lugares destinados a zurcir la ropa o zapatos de estudiantes y profesores.

Las alas del edificio, destinadas a casas de estudiantes, están amuebladas y tienen agua caliente las 24 horas, y en cada piso hay varias cocinas equipadas con estufas para que los estudiantes preparen sus alimentos. El costo de la habitación es de mil 500 rublos al año para alumnos rusos, aproximadamente 500 pesos mexicanos. Todo esto hace que la deserción escolar sea muy baja. Fuera del edificio principal, la MGU tiene un parque de ciencias, un centro para niños con talento, casa editorial, tipografía, imprenta, casa de cultura, jardín botánico y tres museos más. 

En 1947, Iósif Stalin ordenó al Consejo de Ministros construir ocho rascacielos en la capital para conmemorar los 800 años de Moscú y mostrar al mundo el poder del pueblo soviético, pero el más ambicioso de ellos fue cancelado (Palacio de los Sóviets) y solamente fueron construidos siete que se conocen como Las siete hermanas de Stalin. En 1955, todos habían sido levantados, una verdadera proeza, si se toma en cuenta el contexto de un país en ruinas y totalmente devastado por la Segunda Guerra Mundial. Fueron construidos con una combinación de los estilos barroco tradicional ruso y gótico europeo.

El rascacielos estalinista más alto pertenece al edificio principal de la MGU, fue inaugurado en 1953 y simboliza el poder de la educación y la ciencia. Tiene una altura de 240 metros, incluida su aguja con una estrella de cinco puntas; las fachadas están adornadas con cuatro relojes, un barómetro y un termómetro, todos con una altura de casi nueve metros; también pueden apreciarse esculturas de la artista Vera Mujina y otros símbolos soviéticos. Durante 37 años fue el edificio más alto de Europa, hasta que en 1990 fue superado por el Basler Messerturm, que alcanzó 257 metros.

Entre los egresados que han contribuido a la labor educativa, la ciencia y la tecnología figuran los escritores y dramaturgos Antón Chéjov, Aleksánder Afanásiev, Konstantín Aksákov, Iván Goncharóv, Alexánder  Griboiedov y Alexánder Gértzen; los matemáticos Serguéi Nóvikov, Grígori Margúlis, Vladímir Drínfeld, Vladímir Arnóld, Andréi Tíjonov, Mstisláv Kéldysh, Lev Landáu y Andréi Kolmogórov; los físicos Andréi Sájarov, Piotr Lébedev, Alexánder Prójorov, Ilia Frank, Alekséi Abrikósov, Vitáli Guínzburg y muchos científicos más de renombre.