El partido político que los mexicanos necesitamos

La Ley General de Partidos Políticos (LGPE) establece que las organizaciones que deseen constituirse en partidos políticos y participar en las elecciones federales de 2021

Jorge López Hernández

2019-02-04
Ciudad de México

La Ley General de Partidos Políticos (LGPE) establece que las organizaciones que deseen constituirse en partidos políticos y participar en las elecciones federales de 2021 deben notificar por escrito su propósito al Instituto Nacional Electoral (INE) en el mes de enero del siguiente año de la elección de Presidente de la República y posteriormente cumplir con los requisitos que marca la ley. De acuerdo con el INE, hasta el 18 de enero, 30 organizaciones habían iniciado su proceso de registro legal.

Una de estas asociaciones es la que dirige la excandidata independiente Margarita Zavala, quien en una declaración a los medios de comunicación dijo, entre otras cosas, lo siguiente: “México necesita un nuevo partido político que permita a los ciudadanos una participación libre que fomente la competitividad y no la mediocridad”. Esta afirmación merece alguna discusión y para hacerla es necesario plantear las siguientes interrogantes: ¿Tiene razón la señora Zavala al afirmar que se necesita un nuevo partido? ¿Qué características debe tener ese nuevo partido que México necesita?

La sociedad está integrada en clases, grupos y estratos sociales diferentes, por lo que no es homogénea. Esta división implica la existencia de múltiples intereses económicos y políticos que tienen, por lo mismo, visiones diversas sobre los asuntos públicos. Es en este contexto que un partido político opera como un instrumento que permite a los ciudadanos con intereses en común (ya sean de tipo económico, político, entre otros) aspirar a la conquista del poder político de la nación para llevar a cabo su programa político y su visión de país.

Un partido político con intenciones serias de llegar al poder y gobernar al país, tiene que estar basado en principios y programas de acción bien definidos, sólidamente fundamentados y con estrategias claras de cómo va a instrumentar su proyecto de nación. Para que este partido tenga apoyo popular debe recoger los intereses y anhelos de la mayoría de la población (que es la clase trabajadora) y plasmarlos en su programa de acción. Para asegurar que sus planteamientos se lleven a cabo y no se distorsionen con el paso del tiempo, debe formarse con personas comprometidas con los ideales partidistas y, sobre todo, que estén interesadas en el bien común del país.

Es cierto que Margarita Zavala tiene razón al decir que México necesita un nuevo partido, pero no con las características como el que ella propone. Dadas las condiciones sociales y económicas que imperan en el país —el bajo crecimiento económico del  dos por ciento anual promedio, salarios ínfimos, empleo informal, falta de acceso a servicios básicos, alto índice de inseguridad, altos niveles de desigualdad, más del 50 por ciento de la población en pobreza y muchos otros problemas—, el partido que México necesita debe contar con un programa de acción con estrategias muy claras para resolver estos problemas y, sobre todo, tener la capacidad para cohesionar a la mayoría de los ciudadanos que desean construir una república en la que todos los mexicanos puedan vivir dignamente y desarrollar plenamente sus capacidades.

Pero la propuesta de Margarita Zavala no es la única que se halla lejos de cumplir con las características del partido político que realmente necesita México; hasta ahora ninguna de las 30 organizaciones que buscan convertirse en partido ha declarado o hecho pública una visión o estrategia integral para resolver los grandes problemas nacionales del país. Todo parece indicar que estas personas y grupos solo quieren incorporarse al sistema de reparto de los recursos fiscales que el Estado proporciona a los partidos catalogados como entidades de interés público. El monto del financiamiento destinado este año a los partidos es de cuatro mil 965 millones de pesos y está distribuido de la siguiente forma: Movimiento Regeneración Nacional, mil 567 millones; Partido Acción Nacional, 861 millones; Partido Revolucionario Institucional, 811 millones; Partido de la Revolución Democrática, 396 millones; Partido Verde Ecologista de México, 378 millones; Movimiento Ciudadano, 365 millones y Partido del Trabajo, 347 millones.

En México urge, en efecto, un verdadero partido que represente a la mayoría de los mexicanos y no solo pequeños partidos que se dediquen a saquear el presupuesto de la Nación.