PUEBLA, ENTRE EL LUTO Y LAS NUEVAS PUGNAS POR EL PODER

 La rivalidad entre las dos fuerzas políticas más grandes en el estado, el PAN y Morena, se presenta en una frágil tregua entre ambos grupos

Álvaro Ramírez

2019-01-14
Puebla, Puebla

A casi un año de haber elegido una nueva administración, Puebla se alista para acudir otra vez a las urnas en un ambiente convulsionado por el luto y las pugnas partidarias. El deceso de la gobernadora panista Martha Érika Alonso Hidalgo en un accidente aéreo el pasado 24 de diciembre (cuando recién cumplía 11 días en el cargo), volvió a poner en la picota la lucha por el poder en este estado.

 La rivalidad entre las dos fuerzas políticas más grandes en el estado, el Partido Acción Nacional (PAN), sumado a los herederos del morenovallismo y el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) y sus aliados, se presenta en una frágil tregua entre ambos grupos. El luto aún está presente, pero los enfrentamientos, ya de largo aliento entre bandos, tensan el ambiente en el que apenas, tras la tragedia, se han alcanzado tenues acuerdos legislativos con miras a mantener una débil gobernabilidad en el estado.

La nueva contienda por el poder comenzó el mismo día del funeral de la gobernadora y su esposo, el senador; incluso el exgobernador José Antonio Gali Fayad, convocó a “ganar la nueva elección, como un regalo” para los fallecidos.

La ruta que marca la Constitución local, ante la ausencia definitiva de la gobernadora, se perfila en tres tiempos: la designación de un gobernador interino por el Congreso del estado; la convocatoria a nuevas elecciones y una campaña de 60 días para llegar a la cita con las urnas el próximo dos de junio.

La lista de aspirantes ya incluye al menos a 20 personajes de la política estatal, entre ellos autonombrados “luchadores de izquierda”, rectores y exrectores de universidades públicas y privadas, exmilitantes panistas, priistas y perredistas, actuales presidentes de partido y hasta regidores en funciones del Ayuntamiento de Puebla capital.

Sin embargo, será el Congreso del estado el que defina quién será el gobernador  interino. La Constitución local establece un plazo límite que vence el próximo 25 de enero.

Miguel Barbosa

Una docena de aspirantes ha utilizado a supuestas organizaciones no gubernamentales para candidatearse; cinco de ellos presentaron su postulación formal y por escrito al Congreso del estado: el exlíder panista y empresario textil Ricardo Villa Escalera, quien ya supera los 80 años; Marcia Luz García Fernández de Lara, nieta del exgobernador poblano Alfredo Toxqui; la regidora capitalina de Morena Rosa Márquez Cabrera; el exrector de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) José Doger Corte y el excandidato lopezobradorista a la gubernatura en 2016, Abraham Quiroz Palacios. Al cierre de esta entrega, ninguno de ellos parecía tener posibilidades reales de acceder al puesto.

Con 22 de las 41 curules en el Poder Legislativo del estado, el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) puede tomar una decisión sin necesidad de acuerdo entre los diversos grupos o personajes políticos poblanos.

Por lo pronto, las riendas de la administración estatal quedaron en manos del titular de la Secretaría General de Gobierno, Jesús Rodríguez Almeida –a quien recién había nombrado Alonso Hidalgo– en calidad de encargado de despacho.

A pesar del primer acuerdo verbal –concebido el mismo día de los funerales de Érika Alonso y Moreno Valle– entre el presidente nacional del PAN, Marko Cortés Mendoza, y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en el que ésta se comprometió a que el gobernador interino sería un panista, los lopezobradoristas poblanos han decidido que éste será alguien afín a su corriente, aunque con matiz neutral, según  confirmó a buzos una fuente cercana al grupo morenista.

Con la mirada puesta en la batalla electoral que se avecina, la mayoría de los diputados locales de Morena y los partidos del Trabajo (PT) y Encuentro Social (PES) considera que ceder esa posición al PAN o al morenovallismo sería “un acto de bondad que ellos no tendrían con nosotros”, según aseguraron en reunión privada el pasado dos de enero.

El presidente del Congreso poblano, Biestro Medinilla, aseguró en entrevista con buzos que se “mantendrá la institucionalidad en el análisis de los perfiles de las personas que aspiran a ocupar el cargo de gobernador interino y que de manera formal han entregado su intención de participar ante la LX Legislatura”.

En medio de la nutrida cascada de propuestas pidió a los diputados locales de todos los partidos “ser muy cuidadosos al mencionar nombres, para no generar incertidumbre entre los interesados ni caer en el terreno de la especulación y la irresponsabilidad”, aunque las declaraciones y versiones en los medios locales sobre la designación distan mucho de guardar las formas legales.

Comienza otra batalla

Pero no solo hay disputa por la gubernatura interina; en uno y otro bando ya hay quienes se candidatean hasta para la gubernatura. Del lado morenista, el excandidato Luis Miguel Barbosa Huerta ha recibido el respaldo de la dirigente nacional de su partido, Yeidckol Polevnsky Gurwitz, quien ya en varias declaraciones ha señalado que el poblano repetirá en la boleta y que “va con todo”.

Sin embargo, en este nuevo escenario el experredista no las tiene todas consigo, los mismos partidos que lo impulsaron en la anterior contienda lo descalifican por ser “un cartucho quemado” y elemento de “discordia” en Puebla.

La primera en romper el aparente concilio morenista en torno a Barbosa fue la diputada federal Inés Parra Juárez, quien consideró que “sería un error que vuelva a participar como candidato a la gubernatura de Puebla en las elecciones extraordinarias, pues no solo perdió la contienda pasada, sino que también lo hizo en los tribunales”.

Al cierre de esta entrega, a esta feria de aspirantes, se habían registrado ante el Congreso local un total de 12 aspirantes, con su carta de intención oficial, para ser considerados para ocupar la gubernatura interina de Puebla: Abraham Quiroz Palacios, Héctor Sánchez Sánchez, Humberto Morales Moreno, Ana Paola Migoya Velázquez, Ricardo Villa Escalera, Marcia Luz García Fernández de Lara García, José  Doger Corte, María Rosa Márquez Cabrera, Enrique Cárdenas Sánchez, Gabriel María Hinojosa Rivero, Felipe Soriano Sánchez y Guillermo Pacheco Pulido.

 

La legisladora dijo que Barbosa Huerta quedó “estigmatizado” en el contexto de la tragedia, por lo que no conviene que nuevamente sea postulado, “porque se vaticina que vuelva a perder la elección, lo que fracturaría más al partido”.

Efectivamente, el oriundo del municipio de Zinacatepec se ve hoy como un candidato débil, pues hay quienes desde el luto no olvidan las agrias descalificaciones que tuvo para la gobernadora en los tiempos de campaña y del conflicto postelectoral.

Barbosa no ha confirmado su candidatura a pesar del impulso que le ha dado Polevnsky y se ha limitado a decir que “no son tiempos” para hablar de candidaturas y que primero deberá definirse el gobernador interino.

El periodista Cirilo Ramos Salas, director editorial del diario Intolerancia, advirtió en entrevista con buzos que “la batalla que Morena enfrentará no será fácil e ir con él (Barbosa) nuevamente en la boleta, dejaría al lopezobradorismo vulnerable y pondría en alto riesgo un triunfo que Morena bien podría conseguir holgadamente con otro candidato”.

El gobernador

Sin que hayan levantado la mano, ya hubo expresiones de apoyo para otros posibles abanderados, como el diputado federal y coordinador de la bancada de Encuentro Social en San Lázaro, Fernando Luis Manzanilla cuñado del extinto Moreno Valle Rosas y con quien rompió desde hace años, a pesar de ser visto como uno de los principales constructores del morenovallismo.

Otro que se menciona como un político con “mayores posibilidades” es el senador morenista Alejandro Armenta Mier, expriista y exfuncionario en el periodo gubernamental de Mario Marín.

“Por prudencia, Armenta ha respaldado la posibilidad de que Barbosa repita en la contienda; pero él, a su vez, también ha comenzado a recibir muestras de respaldo públicas. Un elemento más a considerar es la posibilidad de que en esta elección extraordinaria, con Enrique Doger u otro abanderado, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) crezca en simpatías, por encima de los 555 mil votos que obtuvo en julio de 2018”, aseguró Cirilo Ramos Salas.

Y continuó: “Eso podría convertir, en un caso extraordinario, la elección en una batalla de tercios”. Efectivamente, en el PRI el excandidato a la gubernatura, Enrique Doger Guerrero es quien más ha sonado como el perfil que elegirá el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI; también han levantado la mano, aunque sin posibilidades reales, otros políticos del tricolor como Alberto Jiménez Merino, gerente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), y Javier López Zavala, excandidato a la gubernatura poblana en 2010.

En entrevista con buzos, Alejandro Armenta Mier dijo que es de suma importancia que en el 2019 se concreten en paz las seis elecciones extraordinarias pendientes en los municipios de Ocoyucan, Tepeojuma, Mazapiltepec de Juárez, Cañada Morelos y Ahuazotepec; además de la gubernatura.

 “Como poblano y senador de Morena, me sumo al llamado ciudadano para que en torno a la unidad se tomen las decisiones correspondientes que abonen a la construcción de la democracia. Dejemos la apatía y la confrontación”, aseguró.

Divisiones al interior del Panismo

A pesar de los diversos homenajes póstumos realizados en memoria de Martha Érika Alonso y su marido, los llamados a la unidad y las peticiones de justicia en la investigación ante un posible atentado que derivara en el asesinato de ambos políticos, el panismo poblano también ha dejado ver sus fisuras y su lucha interna en vísperas del interinato. 

“Ante los hechos ocurridos y a nombre de todos los panistas del país, refrendamos nuestra exigencia al Gobierno Federal, y en especial al presidente López Obrador, de que se realice una investigación profesional, independiente y creíble. Todo México, pero en especial los panistas, los poblanos y los familiares, merecemos saber la verdad de lo sucedido”, dijo Marko Cortez, presidente nacional del PAN, durante un homenaje póstumo realizado por este instituto político el pasado siete de enero.

Mientras estas peticiones se hacían de cara al ambiente de tensión estatal, en el interior del PAN los herederos del morenovallismo ya postulan al exalcalde sustituto de la capital, Luis Banck Serrato, candidato que no ha traído simpatías a los panistas formales, militantes, quienes ya lo han descalificado. “Debe ser un panista”, dicen los grupos que en su momento fueron desplazados por el morenovallismo.

En otro homenaje póstumo, que el PAN estatal realizó el pasado 28 de diciembre, destacó el discurso de la consejera y exdiputada local Lizbeth Thomé Andrade, quien descalificó a los herederos políticos de Moreno Valle Rosas como posibles candidatos a la gubernatura en el proceso extraordinario y al interinato, pues “a pesar de que tuvieron ocho años para afiliarse al partido (desde la irrupción del morenovallismo en 2010), no lo hicieron, por lo que hoy no debían ser considerados para uno y otro cargo”.

Este grupo de militantes panistas propone a su vez al exsenador y exsubsecretario de Gobernación en el foxismo, Humberto Aguilar Coronado, al igual que al exalcalde capitalino Eduardo Rivera Pérez, político identificado con la organización de ultraderecha El Yunque. También destaca la persistente promoción en medios de comunicación del dirigente del Partido Nueva Alianza (Panal), Gerardo Islas Maldonado, quien también fue amigo del exgobernador, exfuncionario estatal y hoy diputado local.

Durante las exequias de los dos políticos poblanos y ante a presencia de diversos mandatarios estatales y de la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, Luis Banck reclamó “justicia” por el accidente aéreo sufrido por Martha Érika y Moreno Valle, aunque no aclaró a qué se refería, al tiempo que pronunció un discurso en el que destacó las cualidades humanas de los fallecidos.

Así, los actores políticos de la entidad mantienen un ambiente de tensión desde el anterior proceso electoral. La pasada contienda se vio manchada por la sospecha de un fraude, por lo que el triunfo tuvo que dirimirse en un largo proceso postelectoral de 159 días, hasta la definición del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) a favor de la fallecida panista. La nueva batalla electoral lleva inevitablemente una carga de luto y desensos internos que agriarán todavía más la próxima contienda electoral.

accidente

En el funesto incidente aéreo del pasado 24 de diciembre de 2018 falleció la gobernadora de Puebla, Martha Érika Alonso Hidalgo, su marido y coordinador de los senadores del Partido Acción Nacional (PAN), Rafael Moreno Valle Rosas; su asistente, el piloto y el copiloto del helicóptero en que viajaban. La muerte de la gobernadora obliga a elegir el próximo dos de junio a un nuevo mandatario estatal.

La elección coincidirá con cinco procesos extraordinarios en cinco de los 217 municipios de la entidad que previamente fueron anulados y se calendarizaron para el primer domingo de junio de 2019: Ocoyucan, Tepeojuma, Mazapiltepec de Juárez, Cañada Morelos y Ahuazotepec. Además de sincronizarse con los procesos de elección estatal en Aguascalientes y Durango (municipios), Baja California (gobernador, diputados y alcaldías), Tamaulipas y Quintana Roo (diputaciones locales).