Extractos de la mesa económica ¿Qué tan real es la crisis alimentaria en el mundo?, transmitida por Radio Monitor, en la que, además de tres analistas económicos más, participó el Dr. Abel  Pérez Zamorano, colaborador de buzos.

Primera intervención

Conductor Héctor Jiménez:
Dr. Abel Pérez Zamorano, su punto de vista, por favor.

Abel Pérez:
Yo considero que la crisis de la que estamos hablando tiene raíces globales; a diferencia de otras anteriores, ésta se presenta en el mundo, no solamente en una región, en un determinado país por causas locales, sino que tiene que ver con el entramado de la economía global en su conjunto. Yo quisiera referirme a las causas que se han manejado para explicar el problema del disparo en los precios de los alimentos que se está registrando actualmente.

Primero, en efecto, el incremento, el precio récord del petróleo está impactando de manera directa en esto, por dos vías. Primero, por el lado de hacer más rentable, de incentivar la producción de biocombustibles, tanto de etanol como de biodiesel con oleaginosas. Al hacerse más barato, más accesible la producción de combustibles de origen biológico esto permite hacer una sustitución, que es lo que está haciendo Estados Unidos; Estados Unidos la mayor parte del petróleo que consume lo importa, es el principal consumidor y obviamente eso lo pone de alguna forma en manos de productores externos, y una forma de sustraerse, de reducir esa dependencia es promover la producción de biocombustible, esa es una primera forma.

La otra es a través del incremento en los precios de insumos que tienen que ver también con la industria petrolera, en concreto el diesel; por ejemplo, según datos de la FAO el incremento de los precios en los combustibles usados en la agricultura, del diesel, en el ciclo 2006-2007 fue del 37 por ciento el aumento en el diesel, y para el ciclo 2007-2008 se espera un incremento del 56 por ciento, es decir, los combustibles agrícolas, los fertilizantes están aumentando de precio y están asociados con lo que estamos diciendo, con el petróleo. Entonces, aumento de precios e insumos, y por otro lado un incentivo económico a la producción de biocombustibles, este es una primera cuestión. Y se ve claramente en el impulso formidable que le está dando el gobierno de los Estados Unidos a la producción de etanol; en el año 2006 estaban en construcción 73 plantas de etanol en los Estados Unidos y la proporción de maíz dedicada a la producción de combustibles va incrementándose de una manera rapidísima, se acerca al 40 por ciento de el uso del maíz de Estados Unidos dedicado a etanol, esta es una primera cuestión.

La otra, las estructuras de mercado que están operando en todo esto; el petróleo es una estructura oligopólica a nivel mundial y ellos suben los precios logrando utilidades enormes pero no sólo en petróleo, sino en los mercados agropecuarios, tanto de insumos como de productos operan estructuras de oligopolio, y los oligopolios tienen precisamente ese otro efecto. Yo añadiría este elemento, por ejemplo, en concreto, las cinco principales empresas agroindustriales trasnacionales concentran el 55.6 por ciento de las ventas de pesticidas, o sea, más de la mitad de todos los pesticidas que se venden en el mundo lo venden cinco empresas. Por otro lado, el 21.5 por ciento de las ventas de semillas y el cien de las variedades genéticamente modificadas, es decir, estamos en manos de oligopolios.

Finalmente, quiero señalar otra cosa. Se ha venido diciendo que uno de los detonantes de la crisis que estamos viendo ahora sería que entre los principales productores, por ejemplo de arroz, en el caso específico del arroz, que es de lo más reciente y escandaloso, lo estábamos viendo apenas hace una semana, se dice, Egipto, Vietnam, India, China, Brasil, están cerrando sus exportaciones, están reduciendo exportaciones, y esto reduce el abasto global de arroz. En realidad no estaría allí la causa, no es una causa central, desde mi punto de vista, el que se esté restringiendo exportaciones, no son los grandes exportadores ellos, esos países no son grandes exportadores, son consumidores, China es una gran consumidor, pero no un gran exportador y, además, el hecho de estar restringiendo las exportaciones no es una causa en sí misma, sino más bien es un efecto que tiene atrás causas de tipo estructural, yo así enfocaría el problema.

A nosotros esta situación, entiendo yo que forma parte de una siguiente etapa de la mesa, pero hacia allá se va encaminando, a nosotros esto nos viene a golpear de manera muy directa dada la vulnerabilidad que nosotros tenemos a las variaciones externas, a los shocks, como suele llamarse. Entre más dependientes de las importaciones seamos, más nos golpea, mucho más, somos de los grandes importadores de maíz, grandes importadores de arroz, el 70 por ciento del abasto nacional de arroz lo estamos comprando en el exterior, sólo producimos el 30 por ciento de lo que usamos, de manera que variaciones de este tipo, como las que estamos viendo ahora vienen a golpearnos de forma directa. Es digamos lo que yo opinaría en este primer punto.

Segunda intervención

Dr. Abel Pérez Zamorano:

Yo quisiera destacar otro ángulo del problema. Primero referirme, en efecto, a la cuestión de subsidios, ciertamente es lo más conocido, lo más divulgado, lo más analizado, cuantificado incluso, el impacto desastroso que tienen los subsidios en Estados Unidos, en Europa sobre economías pobres.

Recuerdo ahora un estudio muy interesante que leí hace algunos años 4 años precisamente, de Oxfam en relación con los precios mundiales del azúcar, mostraba Oxfam cómo en Europa producir una tonelada de azúcar cuesta el doble de producirla en Latinoamérica con caña, y sin embargo Europa se ha venido convirtiendo en el señor, en el dueño de los mercados de azúcar, siendo que produce al doble y esto gracias a subsidios, eso lo publicada alguna vez Oxfam, los subsidios impactan fuertemente. Sin embargo, yo quisiera, digamos, dirigir la atención hacia un aspecto que usualmente queda fuera del análisis y es la estructura agraria. Nosotros, ¿por qué somos tan vulnerables?, ésta tendría que ser una pregunta muy importante. Somos tan vulnerables porque nuestro aparato productivo agrícola no es lo suficientemente productivo, nuestra agricultura no es suficientemente productiva; tenemos una estructura agraria, fragmentada, terriblemente fragmentada, las unidades de producción agrícola en México en promedio, en maíz por ejemplo, andan en cerca de las 4 hectáreas por productor y hay muchas regiones del país en donde hay parcelas ejidales de a 3 surcos por productor.

Estados Unidos, en cambio, por ejemplo en caña de azúcar, tiene 188 hectáreas por unidad y nosotros 3 hectáreas; no es posible competir contra esas escalas de producción en tanto las nuestras sean tan pequeñas, en tanto esté tan atomizada nuestra estructura agraria, esta es la tesis que yo sostengo.

Y de aquí, ¿qué efectos tiene una estructura agraria fragmentada? Que eleva costos inevitablemente, es decir, nuestros productores tienen que producir con costos muy altos, tienen que meterle demasiado esfuerzo por unidad de producción, por hectárea o por tonelada producida, y esto nos lleva, primero, a producir con altos costos, lo cual explica la dependencia tan fuerte, tan aguda en la que hemos venido cayendo, porque tras de la importación de productos extranjeros no sólo está el factor subsidios, está el factor costos nuestro, está el factor rendimientos. Por dar para su auditorio referencias muy breves, para producir maíz, Estados Unidos tiene un rendimiento de casi 10 toneladas por hectárea, (9.8), Francia 7.2, Canadá 7.8; en México andamos al 2.6, al 2.8; es cierto, tenemos productores como los de Sinaloa que son altamente productivos, los de Sinaloa producen con niveles de Estados Unidos, pero la media nacional está muy abajo de eso; en arroz nosotros tenemos 4.5 toneladas por hectárea, Egipto tiene 9.2, Estados Unidos anda arriba de 7; entonces, con estos rendimientos es muy difícil competir y yo me he planteado esta interrogante, que yo considero una reflexión lógicamente legítima, y la reflexión es: ¿qué impacto productivo tienen los subsidios en una estructura tan atomizada?  Yo estoy totalmente de acuerdo, hay que apoyar a los productores, hay que apoyar en diferentes formas, sin embargo hay que tener siempre en mente el impacto productivo real que tendrían los subsidios sobre el productor; yo me quiero imaginar por ejemplo, un productor con 2 hectáreas de temporal en la Sierra Tarahumara, en la Sierra Mixe, ¿cuánto subsidio habría que darle para que pueda competir, cuánto puede competir un ejidatario de 3 surcos en la zona central de México? Aunque le echáramos el dinero del mundo, sería imposible que ciertos productores puedan ser productivos, que puedan asimilar productivamente el subsidio; o sea, sí hay que aplicar subsidios, pero hay que tener en cuenta las circunstancias en que se van a aplicar los subsidios, ese es el razonamiento que yo hago para explicar el problema.

Y yo veo, por ejemplo, aparte de la producción, de la cantidad, del rendimiento, por hectárea, están, decía  yo, los costos y están las posibilidades de mercadeo de los pequeños productores. Con la información, el acceso a la información de los mercados ¿qué tanto, qué posibilidades tienen? La producción de tipo minifundista, la CEPAL hizo en alguna ocasión, -los colegas están enterados de esto, seguramente usted también-, hizo una tipificación de los productores agrícolas, la CEPAL, y encontraba cómo hay casos en los que es muy difícil que asimilen los subsidios, mucho muy difícil. Y, la conclusión a la que yo llego entonces es que es necesario asociar una política social y de subsidios con una política agraria, una política que nos permita elevar la productividad del campo y reducir nuestros costos de producción, sólo así podríamos revertir la creciente dependencia con respecto a las importaciones y la consecuente vulnerabilidad de México ante los shocks externos como estábamos diciendo, sólo de esa manera. Yo no estoy diciendo que el subsidio no vaya a servir de nada, me queda muy claro que va a servir, estoy agregando un factor que tiene que ser considerado para explicar el problema y termino, yo, diciendo esto, la realidad económica se mueve no sólo por decisiones de tipo gubernamental, pueden variar las políticas, pueden variar las decisiones, las actitudes, las mentalidades de políticos, de funcionarios, pero hay procesos económicos que son objetivos, procesos que van corriendo en la realidad, telúricos, como pudiera llamárseles así,  que van corriendo en la realidad y que no dependen de que se emita una ley u otra, las leyes tienen efecto limitado, las decisiones de gobierno no hacen a la economía, no son el demiurgo, vamos a decirlo así, el demiurgo que crea a la economía. Absolutizar, pienso yo, el papel de las instituciones, de las políticas, representa un error; ayudan mucho, afectan o benefician, como decía Douglas North cuando analizaba las instituciones, hay instituciones que inducen el crecimiento y hay instituciones que lo frenan, eso es totalmente real pero hay procesos subjetivos que vienen abajo, subterráneos, pudiéramos decirlos y uno de esos procesos es a ir creando  unidades productivas más grandes, es un proceso real, la economía evoluciona hacia unidades superiores y por eso nosotros en México fuimos dejando de ser productivos; el Doctor decía hace rato, absolutamente cierto, entre el año 1940 y entre el año1965, el crecimiento anual agrícola fue del 5.7% y ya del 65 al 75  la pendiente se nos cayó, la tasa se nos cayó y sólo crecimos en 2.6 y nos volvimos importadores netos de alimentos a partir del 65, ahí empezamos a ser importadores, se sabe bien, cuando la apertura viene, nosotros ya traíamos un déficit,  y fuerte, en importación de alimentos.

 ¿Qué propongo? Hay que ampliar las unidades de producción, vía asociativa por ejemplo, unir a los productores, a pequeños productores en grandes unidades y esto permite alcanzar economías de escala y a hacer eficiente a la agricultura y a asimilar productivamente los subsidios.

Conductor Héctor:
Bien tenemos que cerrar esta charla, esta conversación, esta mesa especial en materia económica, hemos rebasado ya la hora de las intervenciones también de nuestros 4 invitados y para terminar me gustaría tomar dos minutos de su tiempo, porque todavía tenemos que hacer también en esta mañana y para comenzar en esta serie de conclusiones.

Conductor: Héctor Jiménez:
Doctor José Luis Calva, para terminar estos dos minutos, nos puede dar una referencia muy breve, en cuanto a qué ocurriría si México no aplica estas medidas que se han mencionado por parte de los 4 invitados en esta mesa, qué ocurriría si es que no se aplica y cuales serían los beneficios también, no solamente me refiero a tendencias de esta crisis alimentaria.

Dr. José Luis Calva:
Bueno, lo primero es tener claro el diagnóstico, no comparto desde luego, la perspectiva de Abel Pérez en el asunto de que la estructura es la causa del problema. Tuvimos la misma estructura del minifundio cuando el Milagro agrícola y los  ejidos y las parcelas privadas fueron capaces de generar un crecimiento de la producción agropecuaria a una tasa del 6% anual, tuvimos un abandono de las políticas agrícolas a fines de la época del desarrollo estabilizador, se congelaron los precios de garantía, etc. etc. y tuvimos un estancamiento de la agricultura, pero en 72, 73 volvió a haber políticas de subsidio y apoyo al sector agropecuario y la agricultura volvió a crecer a una tasa de 5.7% anual y teníamos también la misma estructura minifundista.

¿Cuál es el tema? Holanda tiene una estructura minifundista, 3 hectáreas son demasiada tierra en Holanda y, ¿esto es obstáculo para tener una agricultura boyante? No. La economía agrícola desde hace muchos siglos ha establecido que en aquellos países donde el factor escaso es el trabajo, son indicadas las grandes unidades de producción; pero en aquellos países donde los factores escaso son la tierra y el capital, son indicadas las pequeñas unidades de producción y la evidencia empírica  muestra, y podemos ir por ejemplo a la zona maicera de Jalisco, a Zamora, que grandes unidades de producción de miles de hectáreas tienen el mismo rendimiento que las parcelas de 2 hectáreas en términos de cantidad de producto por unidad de superficie, la pequeña parcela es más rentable, incluso, en términos de la utilización del capital; como es un factor escaso, los campesinos gastan muy poquito, es en cambio derrochador en mano de obra, es muy caro el insumo de mano de obra, pero es precisamente el factor abundante, entonces, no equivoquemos las cosas.

En tiempos de Carlos Salinas se aprobó  la reforma del artículo 27 para facilitar el comercio de tierras y las grandes concentraciones agrarias, esto por una parte no se ha producido y no se ha producido ¿por qué?, porque las estructuras agrarias, en esto sí comparto el punto de vista de Abel Pérez, no son estructuras que las decidan los gobiernos, los gobiernos pueden inducirlas pero las estructuras agrarias están clavadas en la historia, en la raigambre de los pueblos, Francia es un país de minifundio y seguirá siendo, con todo y que hay concentración, seguirá siendo un país de agricultura familiar y lo mismo en Alemania y la agricultura familiar, entonces, lo más preciado que tenemos es nuestra gente. Me recuerdo cuando Usabiaga tomó posesión, a los dos años decía: “o los agricultores mexicanos, los campesinos de 2 hectáreas o 3 hectáreas se hacen eficientes en la competencia  internacional, en el entorno internacional actual, o se buscan otra actividad; o se hacen eficientes con los parámetros internacionales o se buscan otra actividad”; y yo decía: Usabiaga, o te haces competente como secretario de Agricultura con los parámetros nacionales o te buscas otra actividad. Nuestros parámetros nacionales son: 25 millones de mexicanos están en nuestro campo, no podemos esperar echarlos del campo para tener un crecimiento agrícola, tenemos que tener un crecimiento agrícola con ellos y para eso tenemos un gran refinamiento de trabajos, no hay tiempo, pero para elevar la producción, la productividad en la pequeña parcela. Entonces matamos varios pájaros de una pedrada, elevamos la oferta de alimentos y ayudamos a aliviar la pobreza entre esos sectores.

Aquí, la primera página de El Universal habla de municipios donde hasta el 84%  de la población tiene problemas de desnutrición, particularmente los niños, con problemas de peso y de talla y, mientras tanto, hay productores, grandes comercializadores y especuladores que han ganado, han obtenido ganancias superiores al 30 % anual, este es el drama. O sea, tenemos en México más de 2 millones de personas que van a resentir, en consecuencia hay que hacer algo de emergencia y ese algo de emergencia incluye los alimentos para que no dejen de comer, incluye apoyar su desarrollo agropecuario, implica una visión distinta para conducir el desarrollo del país y una visión distinta de la gobernabilidad internacional; lo que deseamos es un mundo donde no se gobierne nada más a favor de los intereses especulativos o financieros, sino un mundo donde se gobierne en bien de la mayoría del planeta, políticas incluyentes y si bien, digamos, es cierto, la Unión Europea puede haberse equivocado, el ser humano se equivoca, los chinos se han equivocado mucho, pero muchos lo rectifican; si nos equivocamos en el etanol, tenemos que reflexionar, detenernos y decir, bueno, no es el camino adecuado y caminar por otro, tenemos que pensar en un modo de gobernabilidad del planeta incluyente de todos los seres humanos.

Conductor: Héctor Martínez:
Gracias Doctor.

Conductor: Héctor Martínez:
Dr. Abel Pérez Zamorano, multicitado en esta mesa.

Abel Pérez Zamorano:
Bueno, yo también quiero decir, como decía el Dr. José Luis Calva, yo tampoco coincido con su punto de vista,  y es buena la diferencia, es buena porque enriquece las discusiones, porque aborda desde otros ángulos los problemas.

Héctor Martínez.
Nadie se va a pelear aquí.

Dr. Abel Pérez Zamorano:
Claro, claro, son diferencias de análisis que aportan elementos para que enriquezcamos todos nuestros puntos de vista. Yo no comparto tampoco su visión; doy elementos, y así de rapidito, porque ya nos obligan a eso. Primero es cierto que Francia es minifundista pero si revisamos nosotros las estadísticas, de la evolución de la estructura agraria de  Francia, Francia  está concentrando la propiedad agrícola, está creciendo al tamaño promedio de unidades agrícolas, hay datos duros sobre eso. El paraíso de los minifundistas se está diluyendo, primera cosa. Segunda cosa, yo no dije que había que correrlos del campo, yo no dije eso; ahora sí, quizá, no se me entendió lo suficientemente, yo dije hay que asociarlos, yo planteo grandes unidades productivas uniendo a los productores; en vez de 100 unidades de una hectárea cada una, una unidad de 100 hectáreas, eso es lo que yo propongo y eso económicamente es más eficiente. Por otro lado, no hay que correrlos del campo, sería criminal correrlos del campo, decía el Doctor; no hay que correrlos, se están yendo solos; en el año de 1910, en México, arribita apenas del 10% de la gente vivía en las ciudades y para 1950-60 ya la mitad de la población se había ido a las ciudades, no hacía falta correrlos, son procesos de desarrollo de las economías como la nuestra, que van urbanizándose; no tiene alguien que correrlos, la economía opera este tipo de movimientos de tipo demográfico.

Otra cosa. Los cambios en 1992 también, en efecto, no produjeron nada, tiene razón el Doctor, es que en 1992 no se privatizó nada, no hubo privatización, la propuesta de ley, aquella que metió Salinas de Gortari, planteaba que las parcelas ejidales se convirtieran en propiedad privada de los ejidatarios, pero eso finalmente no pasó y los ejidos  siguen siendo propiedad de la comunidad, la comunidad es la dueña, el derecho  de usufructo lo detentan los ejidatarios individuales, pero la propiedad de la tierra en su conjunto lo tiene la comunidad, es decir, que nada se privatizó y por tanto, esperar un cambio, el cambio que se planteaba si privatizaba no tiene por qué ocurrir; si la causa que proponía Salinas no operó, el efecto no tiene por qué operar tampoco.

Y, finalmente, termino yo, haciendo este comentario, ciertamente puede ocurrir que las pequeñas unidades productivas puedan competir en rendimientos, y muchas veces para hablar a favor del supuesto potencial productivo del minifundio se habla  de que el factor sobrante, el factor excedente del trabajo lo tienen, sólo que el minifundio se vuelve competitivo sobreexplotando, ahí opera la auto explotación del minifundista y de su abuelita, hay que meter a los nietos, hay que meter a todo mundo a trabajar y a trabajar como camellos para que el minifundio pueda mantenerse a flote, entonces no es porque fuera muy productivo, sino que está sobreexplotando a la gente y condenándola a la pobreza, eso es lo que yo opinaría.

Conductor: Héctor Martínez:
Muy bien.