Cervantes y México
Ángel trejo
En su viaje por Flandes, Francia e Italia, don Tomás Rodaja, licenciado en leyes por la Universidad de Salamanca, hizo uno de los mayores elogios a la Ciudad de México al compararla con Venecia. Lo hizo con base en su particular raíz lacustre, su emplazamiento entre canales y la belleza de sus edificios, la mayoría de estilo barroco y renacentista. El texto cervantino dice: Desde allí, embarcándose en Ancona, fue a Venecia, ciudad que, a no haber nacido Colón en el mundo, no tuviera en él semejante ¡merced al cielo y al gran Hernando Cortés, que conquistó la gran Méjico para que la gran Venecia tuviese en alguna manera quien se le opusiese! Estas dos ciudades se parecen en las calles, que son todas de agua: la de Europa admiración del mundo antiguo, la de América espanto del mundo nuevo. La relevancia de esta analogía de don Miguel de Cervantes fue su tempranía (principios del siglo XVII), cuando la capital de la Nueva España tenía menos de un siglo de reconstruida; su relación de continuidad con las descripciones maravilladas de Hernán Cortés y Bernal Díaz del Castillo, hechas en las Cartas de relación e Historia verdadera de la conquista de la Nueva España; y, sobre todo, porque detrás del Licenciado Vidriera (Tomás Rodoja)estaba hablando el más grande escritor de lengua española de todos los tiempos.
Cervantes, en esa misma novela, escrita con notable perspicacia sicológica, adelantándose a muchos autores europeos, incluye descripciones extraordinarias de España, Flandes (Holanda) e Italia. Resaltan también vigorosas y acertadas metáforas y expresiones de la cultura popular española (el Licenciado Vidriera se enferma de quebradizo con el conjuro mágico de una dama despechada y se cura mediante un tratamiento de igual procedencia). La obra de maleficio fue hecha por una morisca que filtró un veneno en un membrillo dado a comer a don Tomás Rodaja, que a partir de entonces le vino una “extraña locura” mediante la cual se imaginaba “que era todo hecho de vidrio”. La descripción que Cervantes hace de Roma en unas cuantas palabras es ejemplo de poesía y síntesis: Y así como por las uñas el león se viene en conocimiento de grandeza y ferocidad, así él sacó la de Roma por sus despedazados mármoles, medias y enteras estatuas, por sus rotos arcos y derribadas termas, por sus magníficos pórticos y anfiteatros grandes, por su famoso y santo río...
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