Periodista 3.0
Mario A. Campos

"Ahora en Primero Noticias, además de seguir recibiendo lo que tú consideras noticias, nosotros te proponemos el tema y tú lo informas. Tus reportajes, tus entrevistas, tus denuncias, tus opiniones, lo que sea. (...) Se parte activa de tu noticiero” Con ese promocional, Carlos Loret de Mola invita todas las mañanas al público de Televisa a formar parte, aunque sea de la manera más elemental, de lo que algunos llaman periodismo ciudadano o Periodismo 3.0. Concepto que se ha vuelto una realidad con el surgimiento de los blogs y de los cientos de sitios de internet en los que ciudadanos difunden noticias, análisis y opiniones sobre los más variados temas.

El punto de partida de esta historia resulta difícil de ubicar, sin embargo, es claro que el sitio de noticias coreano Ohmynews.com, ocupa un lugar importante en este recuento. Fundado por Yeon Ho en el 2000 se convirtió en noticia por su concepto: un diario alimentado mayoritariamente por los textos enviados por personas comunes y corrientes que llegó a tener más de un millón de visitas al día, y hasta tres millones en tiempos electorales según declaró su fundador en el 2005 en una entrevista con el periódico español El País. La fórmula: un equipo de periodistas profesionales seleccionando, filtrando y verificando la veracidad de los materiales recibidos antes de ser publicados.

Todo un concepto basado en la premisa de que para lanzar un proyecto así: “Lo primero (que hay que hacer) es abandonar el orgullo de que un periodista profesional es mejor que uno ciudadano”. O al menos con tanto derecho como el primero para identificar y enviar información que considera importante, Como ejemplo ahí está Yoperiodista, la iniciativa del periódico El País que invita a los lectores del diario a construir el sitio: “Si has sido testigo de alguna noticia, envíanosla y nosotros la publicamos. Ahora los lectores de ELPAIS.com se convierten en periodistas.”

Estas iniciativas parten de que los consumidores de medios tienen una presencia mucho más amplia que la de cualquier redacción profesional. Por eso, competir en velocidad y oportunidad augura una derrota segura. En su lugar, se apuesta por convertir en cómplices a los testigos de las noticias. No obstante, este evidente crecimiento, el concepto no está libre de críticas. Por un lado, por la ausencia de los referentes que tradicionalmente definen a la actividad periodística, el menos, idealmente. En estos sitios no hay necesariamente estándares de calidad ni ética, salvo aquellos que definan los autores o gestores de los contenidos.

A esto se suma el uso del periodismo ciudadano como una herramienta más para el activismo. Bitácoras como el Sendero del Peje (senderodelpeje.blogspot.com) así lo confirman. Surgido como una herramienta de apoyo político, el blog asegura haber recibido más de cuatro millones de visitas desde su fundación a finales de 2004 y se ha convertido en una demostración de todo lo que pueden ser estos espacios: gestor de información mediante la recopilación de notas y columnas que considera de interés para los seguidores de Andrés Manuel López Obrador; canal de distribución de información propia a través de post, audios y videos generados por los usuarios y los organizadores; espacio de encuentro de diversos proyectos como radioamlo.org y radiobembafm.org, y punto de convergencia para la organización de actos de protesta lo mismo en el ciberespacio que en el mundo físico.

No hay duda de que el llamado periodismo ciudadano en sus múltiples manifestaciones está creciendo. Desde los celulares entregados hace unos años por José Gutiérrez Vivó a taxistas, hasta las crónicas de la vida en la cárcel contadas por un reo a los lectores del periódico Reforma, pasando por los blogs que se han ganado un lugar en la historia por sus relatos desde Irak o Birmania.

Cómo afectará esta dinámica a los medios de comunicación y qué cambios de fondo provocarán al monopolio laboral de los periodistas, son sólo dos de las preguntas que el tiempo se encargará de resolver.

 

 

 

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