IFE, el botín fue repartido
Álvaro Ramírez Velasco

Con un atraso de casi tres meses y una unanimidad que delata la repartición del botín, los tres grupos mayoritarios en la Cámara de Diputados -PRI, PAN y PRD- designaron a los tres nuevos consejeros del Instituto Federal Electoral, en donde la repartición fue tan “salomónica”, que incluso el nuevo titular del organismo es una persona afín al Partido de la Revolución Democrática.

Con una sonrisa en el rostro, el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), el panista Héctor Larios Córdova, informó que el nuevo consejero presidente del IFE será Leonardo Valdés Zurita, quien fue consejero del Instituto Electoral del Distrito Federal; y a su lado entrarán como consejeros Benito Nacif, profesor investigador del CIDE e identificado cercano a grupos panistas, y Marco Antonio Baños, investigador de la UAM y asesor del Revolucionario Institucional.

Luego de una aciaga noche en la que las negociaciones terminaron a las 4:00 de la madrugada, el coordinador de los perredistas, Javier González Garza, logró apagar los incendios que hay en su grupo parlamentario, para entonces conseguir un acuerdo con Emilio Gamboa, su homólogo del PRI, y Héctor Larios, del PAN.

Incluso, la mano que pretendía meter en la negociación el ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador fue anulada gracias a que el llamado Güero Garza consiguió que su bancada definiera al nuevo consejero presidente.

Mientras se llevaban a cabo las negociaciones, a las puertas de San Lázaro, los miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y organizaciones campesinas -ambos grupos afines al López Obrador- amagaban con “secuestrar” a los legisladores y bloquear todos los accesos, con el pretexto de impedir la aprobación de la Reforma energética, cuando en realidad ese tema no está ni siquiera a discusión en estos días.

La intención de intromisión lopezobradorista se pudo ver en la beligerancia del grupo radical de la bancada: Valentina Valia Batres Guadarrama abrió fuego en la semana anterior, crucial para la definición de la elección de los consejeros del IFE, pidiendo la cabeza de Ruth Zavaleta, presidenta de la Cámara de Diputados, quien por cierto goza del afecto de todas las bancadas.

Según Batres -hermanad de Martí y de Lenia, también representantes de esa ala radical que se desprendió de los bejaranistas- Zavaleta no responde a la visión que debe tener el PRD en su conjunto, que desconoce a cualquier integrante del gobierno espurio. Luego, a Valentina la secundó Gerardo Villanueva, legislador que es más recordado por las tomas de tribuna desde que era asambleísta, que por sus propuestas.

En tanto, para el Partido Acción Nacional, pero sobre todo para Los Pinos, era importante que los perredistas no se autoexcluyeran de la selección de consejeros, para no dejar la sensación de que el nuevo IFE era “también ilegítimo”, lo que complicaría el escenario electoral en 2009.

Sin embargo, a pesar de las sonrisas de los jefes de las bancadas, y de la presunción de “unanimidad” de las ocho bancadas, pero sobre todo del PRI, PAN y PRD, la verdad es que este largo proceso de selección, que llevó a más de 400 personas a inscribirse -incluso al ministro de la Suprema Corte De Justicia de la Nación, Genaro David Góngora Pimentel-, no fue más que una farsa, pues al final de cuentas las decisiones políticas pesaron más que la currícula de los aspirantes.
PRI, PAN y PRD se repartieron un botín en el que los nuevos consejeros son, principalmente, personas que llevan ya una etiqueta, un compromiso con aquéllos que los eligieron, pero no con los votos de los ciudadanos de a pie.

 

 

 

 

Pulso Legislativo

El terrible 16

Mouriño, el madrileño

La mordaza panista

Árbitro vendido

Peligrosa reforma judicial

Coscorrón de Elba a Marín

Extorsión masiva orquestada

Beltrones y DEA, una historia muy vieja

Ebrard vs Estefan

Zona de guerra poblana

"El loco"

Se busca tres hombres o mujeres honestos

Adiós a la tolerancia

Sigue la reforma judicial

El fuego amigo de Marcelo

Gasolina al fuergo